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¿Sí fue posible un mejor acuerdo?

Columnas de Opinión
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La victoria del No en el plebiscito realmente fue el mejor resultado que el país pudo tener, unió al país en torno a la negociación entre Gobierno y Farc, pues la polarización existente antes del 2 de octubre, se distención.


En casi cinco semanas en búsqueda de consensos en una mesa de tres patas entre voceros del No y las dos partes negociadoras – Gobierno y Farc-; conversaciones transversales que llegaron al punto de sentar en la misma mesa al expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien lideró el No y el presidente de la República, Juan Manuel Santos, escenario inimaginable en otras circunstancias, como la victoria del Sí.

Entre argumentos y declaraciones, se volvió famoso, el decir “Este es el mejor acuerdo que puede existir”, y como no iban a creerlo quienes en La Habana lo hicieron, luego de más de 4 años de diálogo, constante y permanente. Sin embargo, el No, dio la posibilidad a un mejor acuerdo, lo cual antes del 2 de octubre para muchos parecería o al menos querían mostrar como una posibilidad agotada dada las negociaciones.

El 12 de noviembre, el Gobierno y Farc firmaron el nuevo acuerdo. El cual para el jefe negociador del Gobierno, Humberto De La Calle, este fue un mejor acuerdo, mientras que para Álvaro Leyva, dirigente de izquierda en el país, no se conoce la verdad completa y no se podía hacer un acuerdo para complacer a todas las partes.

Antes de este acontecimiento, el expresidente Uribe, después de una reunión con carácter de urgencia con el presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, junto con el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas y con dos líderes antioqueños, Juan Gómez Martínez y Claudia Bustamante, quienes sirvieron de testigos en la conversación, sostuvo que la posición que se debía tener es de prudencia, hasta que se lean los nuevos textos.

El acuerdo final renegociado, fue publicado el pasado 14 de noviembre, el cual debe tener extensas jornadas de estudio, aunque breves en la demanda de respuesta que el país exige, y en este momento están teniendo tanto los voceros del No, como de las víctimas del conflicto, quienes a juicio propio deberían ser las más beneficiadas y hasta el momento no lo son, según algunos sectores.

Dejó algunas dudas, que en la lectura del nuevo acuerdo me surgen, si sale del bloque de constitucionalidad, ¿Por qué el acuerdo mantiene el carácter de Tratado Especial? Si el resultado del plebiscito fue un mandato popular – Según la Corte Constitucional - ¿Por qué el tema de participación política, no se mencionó? En relación a la justicia se debe ser cuidadoso, pues así se definan los parámetros, esto no indica que se atienda al requerimiento que la conversación dada con los voceros de casi 7 millones de colombianos se propuso. Quedan muchas dudas, que esperamos con el estudio juicioso y con principios de paciencia en decidir y urgencia en solucionar los vacíos, lleguemos a un mejor acuerdo.

La semana anterior, estuvimos en La Habana, dos jóvenes autorizados por el Centro Democrático, para presentar El Pacto juvenil por la Paz, hay muchas cosas por contar al país, espero en la próxima columna aclarar y extender. Por ahora estudiar el nuevo acuerdo, que me late, es mejor que el anterior aunque tiene preguntas que debemos aclarar, antes que el pueblo colombiano vuelva a ser ilusionado en su anhelo de paz. Estamos seguros que los voceros del No, sabrán llevar este barco que tiene nuevo timonel.