A inicio del pasado siglo Venezuela entró con una economía degradante, el sustento del país lo proporcionaba el fruto del cacao, el grano del café y muy notablemente el ganado, los cuales se exportaban con alto volumen.
En el primer lustro del siglo, el fruto y el grano comenzaron a perder precio en el mercado internacional y Venezuela a endeudarse con los países de Alemania, Inglaterra e Italia
Mientras Colombia superaba la Guerra de los Mil Días, Venezuela era bloqueada por estos países reclamando exagerada deuda que desde el pasado siglo venia creciendo. Buques de estos países europeos bloquearon sus puertos exigiendo el pago inmediato de sus deudas y las retribuciones por los daños causados a sus súbditos durante la revolución interna.
Las constantes guerras fratricidas que Venezuela sostenía atrasaron el progreso que los venezolanos llevándola a un estado de economía casi a la inopia.
No hay que olvidar que detrás de estas protestas Inglaterra ambicionaba establecer nuevos enclaves coloniales e impulsada por la avaricia ansiaba apoderarse de la boca del Orinoco para complementar sus estratégicas posiciones de la Guayana británica y las islas de Trinidad y Tobago. Alemania por su parte estaba interesada en el Zulia o en la isla de Margarita. Ambas regiones eran lo que los alemanes definían como un “hinterland”, un lugar ideal para asentar zonas económicas y bases navales. A principios de siglo Alemania, guiada por su Káiser Guillermo II, surgía como una gran potencia, había logrado establecer colonias en África y Asia, pero necesitaba territorios en el Caribe, que era y es aún, un punto estratégico de primer orden.
El 9 de diciembre de 1902 quince buques de guerra ingleses y alemanes capturan los navíos de la armada venezolana y desembarcan tropas en La Guaira. El presidente Cipriano Castro también dictador como lo es hoy Nicolás Maduro se pone en pie de guerra, publica una alocución patriótica con la famosa frase: “Compatriotas, la planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la patria”. El país lleno de fervor patriótico se prepara a combatir a los invasores. El 13 de diciembre fuerzas venezolanas abordan el barco mercante británico «Topace» y apresan a su tripulación. En respuesta, los buques ingleses bombardean Puerto Cabello.
El 17 de Enero de 1903 el crucero alemán “Panther” intentó bloquear a Maracaibo y mientras atravesaba el paso de “la barra”, la fortaleza de San Carlos lo cañoneó, con cañones Krupp, paradójicamente hechos en Alemania, que lograron causar daños de consideración al Panther, por lo que este debió retirarse. Esta victoria inicial fue celebrada en el país, pero tres días más tarde los alemanes tomaron represalia y bombardearon la fortaleza y el pueblo de San Carlos, causando la muerte a más de veinte venezolanos.
La desigualdad de fuerza ante las potencias europeas los venezolanos se ganaron el respaldo de varios países, Argentina se pronunció contra el cobro a la fuerza de la deuda y el Perú denunció una agresión, Colombia no pudo expresar su favorabilidad a sus hermanos venezolanos porque aún no había salido totalmente de la fratricida Guerra de los Mil Días, la que la dejó el más alto grado de servilismo. Este apoyo latinoamericano, dio pie para que los Estados Unidos intervinieran a favor de Venezuela invocando la doctrina Drago.
Doctrina Drago que se presentó con un principio del derecho internacional que establece que ningún Estado tiene derecho a intervenir militarmente en otro Estado para cobrar deudas de carácter público. Fue anunciada el 29 de diciembre de 1902 por el ministro de Relaciones Exteriores argentino, Luis María Drago, en respuesta a la intervención de potencias extranjeras en Venezuela. Esta doctrina se basa en el principio de igualdad de los Estados soberanos, afirmando que todos los Estados son entidades de derecho perfectamente iguales y merecen el mismo respeto. Además, Drago rechazó la intervención extranjera como un medio para cobrar deudas, considerándola injustificable.
Finalmente, Alemania e Inglaterra aceptaron la mediación americana y tras enrevesadas negociaciones diplomáticas se firmaron los “Protocolos de Washington”. Las deudas fueron reducidas a una quinta parte y Venezuela aceptó cancelarlas con sus recaudos aduaneros.
Para la época los Estados Unidos eran unos grandes defensores de los países americanos, incluso la doctrina Monroe se opone al colonialismo europeo en el hemisferio occidental. Establece que cualquier intervención de potencias europeas en los países americanos sería considerada como un acto de agresión contra los Estados Unidos. Hoy el panorama es supremamente diferente, los Estados Unidos han iniciado el bloqueo a una nación americana, cuando fueron ellos los que en la doctrina Monroe establecieron la norma: “América para los americanos” y giro americano ha sido de ciento ochenta grados y hasta han olvidado la frase.