El efecto “wow”

Columnas de Opinión
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Empiezo con un dato que quita el aliento: recientemente, Google anunció que su chip cuántico Willow resolvió en cinco minutos un problema que, según estimaciones oficiales, haría falta más tiempo que la edad del universo para solucionarlo con una computadora clásica.  Ese momento marca un antes y un después: la computación cuántica ya no es ciencia ficción, sino una herramienta al alcance real de la estrategia empresarial.

En el fondo, “El efecto wow” corporativo inicia con una promesa: usar la velocidad y la capacidad analítica de sistemas cuánticos para resolver problemas que hoy nos llevan días, semanas o meses.  Empresas como IBM ya operan con más de 22 sistemas cuánticos disponibles en la nube, brindando servicios a compañías globales en sectores como banca, energía, finanzas, logística y salud. Su plataforma IBM Quantum permite optimizar procesos logísticos, descubrir nuevas moléculas y mejorar modelos financieros.  Si una empresa puede rediseñar su estrategia o logística en tiempo real mediante algoritmos cuánticos, provocará un verdadero efecto fascinante en su cadena de valor.

Tomemos un ejemplo local. La Universidad de los Andes instaló en 2024 un computador cuántico Gemini Lab de Spin Q, con dos qubits, para uso académico y experimental.  Aunque modesto, este paso es clave: mapea teoría en práctica, rompe el cerrojo de lo teórico y envía una señal clara al sector privado: “Esto no es fantasía, ya está aquí”. Desde mi perspectiva, cualquier gran empresa colombiana que quiera dejar huella debería replicar este modelo: montar o acceder a un prototipo para formación interna y pruebas piloto.

A nivel global, el caso de VW en Lisboa es paradigmático: usó un procesador D-Wave para optimizar rutas de buses durante el Web Summit, actuando en vivo y en tiempo real.  Resultado: flujos de movilidad más eficientes bajo altísima presión logística. Para las empresas colombianas, la lección es inmediata: identifica un cuello de botella (transporte, stock, turnos, atención), define métricas y lanza un piloto cuántico.   La transformación se inicia desde cero entendiendo los principios de la computación cuántica, formando equipos de data science y comenzando con simuladores disponibles en la nube. De la simulación al prototipo, y del prototipo al modelo aplicado, esa es hoy la ruta más viable.

¿Y por dónde empezar si su empresa aún no tiene acceso a hardware cuántico propio? Tres consejos accionables: formación consciente creando grupos interdisciplinarios que participen de talleres online; identificar “pequeños grandes problemas” donde incluso una mejora mínima marque diferencia; y usar simuladores cuánticos y servicios cloud como IBM Quantum o Amazon Braket. Así se familiarizan los equipos, se entiende el lenguaje cuántico y se generan los primeros experimentos de valor.

La gran ventaja de esta revolución es que no exige saltos imposibles. Hoy cualquier organización, sin importar su tamaño o sector, puede iniciar este camino. Solo se requiere voluntad estratégica, curiosidad empresarial y un compromiso auténtico por aprender.  Entender qué es un qubit, cómo funcionan los algoritmos cuánticos y cuáles son sus posibles aplicaciones abre una nueva dimensión de oportunidades.  No se trata de reemplazar la tecnología existente, sino de complementar procesos que hoy son lentos o ineficientes.

Al mirar hacia el horizonte corporativo, imagino un escenario donde los casos de éxito cuántico despeguen en sectores como logística, entretenimiento, educación, ambiente, salud y finanzas.  Visionarios locales podrían montar pilotos para optimizar rutas de distribución en Medellín, Cali o Bogotá, mejorar modelos de riesgo crediticio en el sector bancario o adelantar avances computacionales en ensayos de medicamentos.  La pregunta ya no es si vale la pena, sino quién será el primero en provocar ese efecto Wow que no solo sorprenda, sino que transforme.

Comunicador corporativo.  Me encantan los viajes, la música electrónica, la cultura glocal, la tecnología inmersiva y los negocios inteligentes.

Columna: Palabras más, Palabras menos e-mail: tandemcomunicacionfutura@gmail.com