Papá Garbancito

Columnas de Opinión
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Los Pitufos son originalmente una historieta francesa de 1958, Les Schtroumpfs, que luego fue traducida al holandés (De Smurfen), y, de allí fácilmente al inglés (The Smurfs), acaso por la proximidad entre estos últimos idiomas. ¿Qué significa la palabra francesa para designar a aquellos seres azules? Se ha especulado que Peyo, el creador de la tira cómica, pudo tomarla del alemán stroumpf (¿de los alemanes invasores de Francia, quince años antes?), que a su vez implicaba algo así como “idiota”; de manera que quizás el término francés no tiene significado alguno, aparte del sonoro. Lo seguro es que nada tiene que ver con ser idiota. Cosa distinta puede que pase en español: la raíz de “Pitufo” es catalana, producto de la llegada de Les Schtroumpfs a la España franquista.

Era 1969 y, aunque Francisco Franco ya no podía ser el predestinado que reorganizara a ese país, pues su edad se lo impedía, el idioma catalán seguía siendo controlado en España. (Se desconfía no poco de esa lengua, parece, pues en diciembre pasado el Tribunal de Toulouse tuvo que ponerles el tatequieto a los comunistas españoles y franceses, que llaman a ciertos sectores del sur de Francia la “Cataluña del norte”, y así prohibir el uso del catalán en las plenarias de los ayuntamientos). En aquel contexto sesentero, un periodista barcelonés que quería publicar Les Schtroumpfs en su revista española, y que seguramente tenía que hacerlo en español, tuvo la idea de utilizar deformada una palabra catalana para su propósito: Patufet, que es un cuento infantil tradicional de Cataluña.

No en vano dicen que Napoleón, talentoso disociador, había llamado a los catalanes “esos franceses confundidos”. La adaptación se hizo, entonces, con más de diez años de distancia, de Les Schtroumpfs a Los Pitufos, pasando por Patufet. Antes, este cuento había sido traducido a nuestro idioma como Garbancito, pues trataba de la historia de un niño tan pequeño que semejaba un garbanzo. ¿Fue la censura franquista la que nombró con esa exquisita legumbre al personaje de Patufet? Supongo que sí. En la semana pasada, el periodista Miguel Agustí, bautista en español de los enanitos celestes del bosque, falleció a los ochenta años, tal vez sin saber que en un país lejano sus habitantes se consolaban del sucio pasado reciente valiéndose de esa, su cocreación.

¿Tuvo Agustí simpatías catalanistas? No sería de extrañar. ¿Las tenía comunistas? Tampoco sería raro. Sea como fuere, sobrevivió medio siglo a Franco. De Los Pitufos se ha dicho que representaban una especie de sociedad utópica de la igualdad; al respecto, habría que ver qué dicen los sesudos teóricos políticos del petrismo colombiano. Por lo demás, desconozco si a los baby boomers nacionales les llegaron Los Pitufos a través de la historieta en español, a finales de los años sesenta del siglo pasado, o si, como le pasó a todo el que conozco en Colombia, fue el capitalismo gringo el que les mostró su divertido contenido por primera vez, a través de la serie animada producida en Los Ángeles entre 1981 y 1989. En lo personal, deploro que un bonito recuerdo de infancia haya sido ahora ensuciado por mafiosos, lavadores y corruptos de todos los pelambres. ¿Qué pensaría Peyo?

Columna: Toma de Posiciones e-mail: tramosmancilla@hotmail.com Twitter: @TulioRamosM