La revolución plateada

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger

Tengo que admitirlo: hace unos meses, me sorprendí comprando un par de gafas para leer la letra pequeña en mi celular.  Mientras lo hacía, el joven que me atendió en la tienda me lanzó una sonrisa cómplice y me dijo: “No se preocupe, esto nos pasa a todos después de los 50”.  Fue entonces cuando me di cuenta de algo revelador: soy parte del segmento de la economía plateada, esa que crece tan rápido como mis ganas de buscar comodidad y calidad en cada aspecto de mi vida.  Pero más allá de los lentes, lo que me motivó a explorar este tema fue entender cómo las empresas y los emprendedores están respondiendo a las necesidades de un mercado en auge, al que también pertenezco con orgullo.

Según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la economía plateada representa en América Latina un mercado de miles de millones de dólares, con una población mayor de 60 años que se duplicará para 2050.  Este panorama no solo plantea retos, sino también enormes oportunidades para el sector empresarial. Como bien destaca la investigadora Dolors Comas-d’Argemir, “la clave no está solo en crear productos para personas mayores, sino en situarlas como agentes activos y fundamentales en el diseño de soluciones para sus propias vidas”.  Es un enfoque que humaniza el mercado y que empieza a reflejarse en iniciativas como las que se desarrollan en Colombia.

En el ámbito local, la Cámara de Comercio de Bogotá está liderando un programa para fortalecer empresas que atiendan las necesidades de la población mayor.  Desde productos financieros adaptados hasta plataformas tecnológicas que mejoran la movilidad y la salud, el programa ha impulsado a más de 100 emprendimientos.  Uno de los casos más inspiradores es el de una startup colombiana que desarrolló un asistente virtual diseñado para personas mayores, facilitando recordatorios de medicación, citas médicas y actividades sociales.  Estos negocios no solo generan ganancias, sino también impacto social, mostrando que es posible combinar lo humano con lo corporativo.

En América Latina, el panorama también es prometedor.  Un estudio del BID identificó más de 200 actores en la región que ofrecen productos y servicios enfocados en el bienestar de los adultos mayores.  Desde tecnologías de salud hasta turismo inclusivo, el potencial es inmenso.  En palabras de José Ignacio Casas, experto en sociología, “la economía plateada no debe ser vista como un nicho, sino como un motor transformador que redefine cómo entendemos el envejecimiento y su rol en la sociedad”.  Estas iniciativas muestran que el camino hacia el futuro está lleno de posibilidades, siempre y cuando prioricemos la inclusión y la innovación.

Una de las empresas globales que ha marcado pauta en este campo es Philips, con el desarrollo de dispositivos médicos y soluciones de telemedicina para el cuidado en el hogar.  A nivel regional, empresas como Colpensiones en Colombia han comenzado a ofrecer programas educativos y financieros adaptados a las necesidades de las personas mayores, demostrando que la inversión en este mercado no solo es lucrativa, sino también transformadora. Además, iniciativas como el Foro Iberoamericano de la Economía Plateada están generando un espacio para el intercambio de ideas y la creación de políticas públicas que fomenten el desarrollo sostenible de este sector.

Mirando al futuro, es evidente que la economía plateada no se trata solo de vender productos o servicios, sino de transformar la manera en que pensamos sobre el envejecimiento.  Es tiempo de que las empresas entiendan que invertir en este mercado es invertir en humanidad, en el desarrollo de sociedades que valoren la experiencia, la sabiduría y el potencial de cada uno de sus miembros, independientemente de su edad.

Comunicador corporativo.  Me encantan los viajes, la música electrónica, la cultura glocal, la tecnología y los negocios inteligentes.

Columna: Palabras más, Palabras menos e-mail: tandemcomunicacionfutura@gmail.com