¿…Y éstos por qué se creen importantes?

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Escrito por:

Wilfrido De la Hoz

Wilfrido De la Hoz

Columna: Opinión

e-mail: wilfridodelahoz@gmail.com



Colombia está cruzando una situación preocupante para todos sus ciudadanos, debido al impacto que está produciendo Venezuela en todas sus actividades. Lo más actual lo han vivido la mayoría de los lectores, y por lo tanto comprendido.

Analistas y estudiosos han opinado que existen grandes diferencias entre Colombia y Venezuela; pues, en el contexto ideológico del Imperialismo, fase superior del Capitalismo se planteó que Colombia presenta una situación avanzada frente a Venezuela en su tipología empresarial, especialmente en su caracterización social, política y democrática.

Por otra parte, Venezuela siempre ha tenido una equivocada concepción de pretender encasillar a Colombia como una Nación dependiente de decisiones extranjeras, entiéndase de Estados Unidos, para su desarrollo económico y social.
Los latinoamericanos, sabemos que el ciudadano venezolano autóctono históricamente ha estado rodeado y bajo la decisión de colonias europeas; por eso no es extraño repasar en su geografía territorial empresas de ciudadanos italianos, portugueses, españoles canarios y gallegos, cosa que los europeos tratan con arrogancia a los patriotas haciéndolos que parezcan insignificantes.

Ahora bien, Colombia comparte con Venezuela una frontera de más de 2.219 kilómetros. No hay un documento concluyente en donde aparezcan bien definidos tramos con sus distancias. Esta frontera con sus conflictos se puede ubicar en tercer lugar después de la de Estados Unidos con Canadá que suma 8.891 kilómetros y la de Estados Unidos con Méjico que suma 3.170 kilómetros.

Todas estas cosas han hecho que en el vecino país crean que los colombianos le debemos algo, desde cuando en pretérita oportunidad muchos colombianos emigraron hacia Venezuela. Yo creo que ellos fueron a trabajar, debido a que el bolívar valía mucho más que el peso. Fue por eso, no fue a pedir nada, ni que le dieran subsidio, mucho menos a someterse a lo estrategias sociopolíticas.

Este tema, enfocado desde la perspectiva colombiana, se encuentra bajo circunstancias parecidas en varios países de Europa, Estados Unidos de América y otros más. Entonces surge una pregunta obvia. ¿Y éstos por qué se creen importantes?
Ahora, para ofender a Colombia solo se escuchan, desde el otro lado de la frontera, diatribas contra nuestro país y sus funcionarios más prominentes; mientras que una turba de “venecos” confusos y desordenados participa en territorio colombiano, como perro por su casa de los desmanes más aberrantes que persona alguna puede ejecutar.

Para colmo de males, nos topamos con un mandatario venezolano de poca educación, formación y escasa concepción democrática, quien evocando a su antecesor pregona con odio la ideología de un Socialismo del Siglo XXI que el gran pensador británico Winston Churchill lo describió así: “El Socialismo es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia y la prédica a la envidia; su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria”

No obstante, muchos colombianos manifiestan su pensamiento alineado con la filosofía política del gobernante venezolano; aunque estos colombianos conservan el principio ecléctico no de: “aprobar en favor de…, sino aprobar en contra de…”.


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