¡Vergüenza Ciudadana!

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Germán Vives Franco

Germán Vives Franco

Columna: Opinión

e-mail: vivesg@yahoo.com



Dicen que las comparaciones son odiosas, pero muchas veces necesarias. Durante la administración de Alfonso Vives Campo, primer alcalde elegido popularmente, que duró dos años, se hicieron obras grandes sin tener los recursos con los que se cuenta hoy.
El acueducto construido como una solución temporal a la crisis de la época es el mismo que tenemos hoy, se pavimentó y se hicieron muchas obras en los barrios más vulnerables de la ciudad, y lo que pocos saben es que parte de los recursos fueron donados por particulares. En solo dos años y sin recursos, Alfonso Vives Campo fue capaz de solucionar los problemas apremiantes que tenía la ciudad en esos momentos. No en vano es considerado por muchos como el mejor alcalde que ha tenido Santa Marta en toda su historia.

Hoy, después de casi ocho años de gobierno de Caicedo y Martínez, la ciudad está hecha un desastre. El circo de los Bolivarianos no ha podido tapar los lunares de una administración corrupta e inepta que ha utilizado los recursos públicos para avanzar unas ambiciones personalistas. Después de casi ocho años, Santa Marta sigue sin agua potable, la ciudad está en obra negra, calles rotas por todos lados, y elefantes blancos que llevan años en proceso de construcción. Cada vez que llueve, a pesar de la multimillonaria inversión en adecuación de la infraestructura, la ciudad se inunda de aguas negras, o simplemente se inunda. El Centro Histórico ha sido descuidado, y en fin poco o nada que valga la pena ha sido hecho por este par de burgomaestres. Ya no les queda bien el cuento de los de antes y los de ahora porque después de ocho años el espejo retrovisor no aplica.

Cierto es que a Caicedo lo precedió uno de los peores alcaldes, pero durante la administración de Díaz Granados, el distrito estaba en ley 550. Esto para decir que Díaz Granados no tuvo acceso a los recursos que Caicedo y Martínez han tenido. La pregunta del millón es ¿A dónde han ido a parar los multimillonarios recursos con que contaron Caicedo y Martínez? Este es un tema para las ias, pero también de control político en el Concejo. Los escenarios portátiles y desechables de los Bolivarianos fueron hechos con grandes aportes del gobierno nacional. ¿Qué se hizo la plata?

Dijeron que los de antes no supieron gobernar y los acusaron de corruptos. Sí, es cierto que algunos lo fueron, pero también hubo grandes, como Alfonso Vives Campo. Lo que callan convenientemente, es que los de antes no tuvieron los recursos que ellos tuvieron y que hubieran sido suficientes para hacer de Santa Marta una tacita de plata. ¿Es que acaso hay derecho a que después de ocho años y de los recursos que han tenido, la ciudad esté hecha un desastre?

Si Santa Marta quiere vivir del turismo, no puede estar sucediendo lo que sucede. El Centro Histórico debe permanecer impecable. Las aguas negras no pueden desbordarse y obligar a los turistas y locales a caminar sobre los excrementos arriesgando la salud. El alcalde tiene que responder ante la ciudadanía por el estado de abandono y deterioro.

Después de ocho años, nos dejan una ciudad en peor estado al que la que recibieron. Esperemos que tengan la decencia de no aspirar a seguir dirigiendo los destinos de la ciudad por interpuesta persona. El grupo Caicedo ha sido lo peor que le ha sucedido a Santa Marta en su historia reciente. Esperemos que la ciudadanía recapacite y los castigue en las urnas en las próximas elecciones. Y ojala la coja justicia, que ha cojeado en demasía, termine de llegar.

No hay derecho que a menos de diez años de celebrar los quinientos años de ser fundada y que debería estar preparándose para tan magna celebración, la ciudad haya caído en tan nefastas manos. El progreso de la ciudad no puede reducirse a maquillajes. Llevamos ocho años de maquillaje. El desarrollo social y económico de la ciudad tiene que ser real y tiene que verse reflejado en la calidad de vida de los samarios. Si alguien está en desacuerdo con lo dicho, que mencione un solo problema estructural resuelto por el Grupo Caicedo. Uno solo.


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