Juana, la médium de José Gregorio Hernández en Magdalena: testimonios y cirugías “milagrosas”

Juana De Ávila, médium de José Gregorio Hernández, recibe pacientes en su consultorio en El Copey y en Orihueca, donde se realizan cirugías espirituales. Fotos: César Barrera Palomino

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Una mujer quien vive en Orihueca, Magdalena, asegura sanar todo tipo de enfermedades con la ayuda del doctor José Gregorio Hernández y afirma que a través del fallecido médico, se han curado hasta pacientes con VIH. La Iglesia, a través de la Comisión Teológica, ya aprobó un milagro por la sanación de la niña venezolana Yaxury Solórzano por intercesión del conocido ‘Siervo de Dios’ o ‘Venerable’, prodigio que lo acerca al título de beato, y, si cumple otro requisito, podría ser declarado santo.

Por: César Barrera Palomino
Redacción EL INFORMADOR

Juana De Ávila, una mujer de 74 años, nacida en San Estanislao, Bolívar, más conocido como Arenal, y quien reside en Orihueca, asegura que trabaja como médium y realiza sesiones de sanación cada 15 días en El Copey, Cesar, al igual que en su lugar de residencia –donde lo hace más a menudo– según ella, guiada por el médico venezolano José Gregorio Hernández quien falleció en el año 1919 en Caracas y a quien la Iglesia le concede el título de Venerable, un grado que podría elevársele a Beato si la Plenaria de Cardenales y Obispos lo aprueba, y si el Papa Francisco le da el visto bueno.

En el rincón de una pequeña habitación la médium ornamenta un altar con flores, velas, agua, alcohol, gasas, vendajes, y la imponente imagen del doctor José Gregorio Hernández representada en un cuadro para dar inicio a las operaciones que se hacen sin derramar ni una gota de sangre. 
Altar en honor a José Gregorio Hernández, ornamentado por Juana De Ávila.

Los pacientes aguardan en la sala de la casa y van pasando de a uno en uno como si estuvieran en una clínica. Dentro del cuarto, además del altar, hay camas con sábanas blancas en las que son atendidos los enfermos que llegan buscando un milagro.

Vestida con bata blanca, Juana recibe a las personas, dialoga con ellas, les pide que se acuesten y las prepara. Ese preámbulo va de acuerdo con lo que le diga el médico –de quien asegura escuchar su voz- en la mayoría de los casos por ejemplo, les pone un algodón humedecido con alcohol en una de las venas del antebrazo, y asevera que el doctor las canaliza. Posteriormente, cuenta De Ávila, el Venerable empieza a hacer su trabajo. La duración del procedimiento quirúrgico varía según la complejidad del diagnóstico.
Paciente acostada durante operación espiritual. Fotos: César Barrera/EL INFORMADOR.

EL INFORMADOR entrevistó a De Ávila en una de las cirugías. Una mujer estaba acostada en una de las camas casi que inconsciente. En el recinto no se veía a nadie operando, sin embargo, la médium dijo que podía percibir lo que ocurría justo en ese momento. Describió que, el doctor José Gregorio Hernández estaba interviniendo a la dama de múltiples enfermedades, más exactamente: miomas uterinos, cálculos renales, y hernia discal lumbar en el espacio L4-L5.

La paciente se veía como si estuviera anestesiada, no se movía y cumplido el tiempo estimado, Juana se le acercó, le puso esparadrapo y la recién operada se levantó con mareo, demostrando algunos síntomas de dolor. La cirugía tardó cerca de 40 minutos y fue exitosa, según la mediadora.
Momento en el que una mujer despertó después de ser intervenida espiritualmente. La médium le puso esparadrapo.

En las sesiones cada vez que sale un paciente de inmediato ingresa otro. A veces entran de dos en dos, pero todo depende del motivo de la visita. Algunos, quienes van por primera vez, pasan a la consulta, según la médium, si necesitan operación inmediata, enseguida son intervenidos, pero “es el doctor José Gregorio quien toma la decisión”, expresó De Ávila.

“Antes de hacer un viaje tengo que consultar con él. Yo vengo cada 15 días a El Copey. La persona que él va a operar, si la necesita de inmediato, de inmediato se la hace, si no, la programa para dentro de 15 días, mandándole medicamentos. Yo puedo ver lo que él está haciendo. Él anestesia a las personas, a veces se marean, y así sucesivamente, como una operación normal. Él lo único que me dice después, es en qué parte hizo la operación y me manda a suturar, a limpiar, o a poner gasa y todo eso”, dijo la médium.

Según Juana De Ávila, cualquier persona puede recibir la sanación, pero el único requisito es tener fe. También dice que los pacientes tienen que asistir a las cirugías en ayunas. Para ella, primero está Dios, y después, el galeno venezolano. “Yo primero oro y pido permiso a Dios para que llegue a mí. Dios le da el poder a él (José Gregorio Hernández). Uno siempre tiene que orar primero a Dios”, reafirmó.

En su consultorio la mediadora utiliza siempre un cuaderno en el que lleva apuntes del listado de pacientes, así como las fórmulas médicas posteriores a las cirugías. Asegura que después de las operaciones el doctor José Gregorio les da una incapacidad a los enfermos y a través de ella, les dice qué van a comer durante esos días, les manda una dieta especial, y medicamentos.

Receta médica ordenada por José Gregorio Hernández a una paciente a través de la médium. 

“A los 8 días de la operación la persona siente su mejoría. La mejor manera de agradecer es orando por el bienestar y la sanación. Si las personas quieren, pueden tener un altar en sus casas como señal de gratitud, pero es opcional, lo importante es no perder la fe. Después de las intervenciones quirúrgicas, los pacientes vienen a un control, él les aplica medicamentos y los examina para saber cómo se sienten”, apuntó.

Encuentro de la médium con el Venerable

Juana De Ávila es enfermera de profesión. Tiene cinco hijos. Afirma que el doctor José Gregorio Hernández llegó a su vida para dar salud y que operó a sus 2 descendientes varones de hernia umbilical. En 1972 fue su primer encuentro con el Venerable. A pesar de completar 48 años de haberlo conocido, dice que lleva 17 años de haberse dedicado del todo al servicio como médium.

“El proceso es largo realmente. Comencé a tener mis hijos en 1967. La fe la aprendí de mis padres. Yo le sentía tanta fe que cuando mis hijos estaban enfermos yo clamaba a él. Recuerdo que un día en 1972 se me presentó porque yo tenía un hijo enfermo, y él me llegó con una ‘totumita’ con agua y me dijo que se la diera al niño y que amanecería bien. A mí no me dio miedo. Eso fue real, no fue un sueño. Yo estaba acostada, fue a media noche. No podía dormir porque mi hijo tenía diarrea y vómito. Yo clamé a él y llegó de repente con el poquito de agua, se la di a mi hijo y amaneció bien”, dijo.
De Ávila testimonió que dos de sus hijos eran ‘ombligones’ y que el doctor José Gregorio los operó, pero su proceso como médium comenzó en Villa del Rosario, Venezuela, cuando se encontró por segunda vez con el fallecido médico, debido a la enfermedad de una vecina. “Habló conmigo y me dijo cuál era el proceso que le iba a hacer a esa muchacha (llamada Yamile Sánchez). Yo se la preparé al otro día como él me dijo y la operó. Ella no podía tener hijos y gracias a la cirugía pudo quedar embarazada tiempo después, y tiene sus hijos ya”, agregó.

También adicionó que luego de ese caso aumentó su fe y la gente empezó a consultarla. “Vivo en Orihueca, aquí él ha sanado a mucha gente, y en mí poder él ha hecho cosas muy hermosas. Lo que él en mí hace es algo real, el que no lo ve es porque está ciego. Hay mucha gente que habla de él, pero les está tapando la boca porque lo van a canonizar. Él me habla. En estos momentos él me está diciendo que esto está bien, para que la gente se persuada de cómo son las cosas y que hay que pisar bien en la tierra”, declaró durante la entrevista para EL INFORMADOR ante la mirada impávida del periodista, quien sintió escalofríos al escuchar esa última frase, y al imaginarse la presencia de un ente espiritual merodeando en la habitación. 

“Yo fui enfermera, dejé todo por él, cuando él me habló de la muchacha en Venezuela, y le dije que ya la muchacha estaba bien, le pregunté si se daba por bien servido, me dijo que no, que todavía había mucho camino por recorrer y que mucha gente lo necesitaba”, puntualizó.

Visitas espirituales

La médium afirma que cuando las personas no pueden ir a su consultorio por algún motivo, y que requieren sanación, solo basta con que le den el nombre del paciente, la dirección de la casa, y que aprueben la visita espiritual. “A mí me llaman, me dan el nombre de las personas, la dirección y él va espiritualmente. Él pone una hora y ya las personas saben que él las va a visitar. Algunos sienten movimientos en sus casas, frío, y hasta ven la presencia de él, pero no les da miedo porque ya están preparados. Yo he aprendido con él lo que no aprendí cuando estudié”, detalló. Se supo también que deben poner un vaso con agua en algún lugar del cuarto.La médium escribe en su cuaderno mientras asegura que escucha la voz de José Gregorio Hernández con las indicaciones.

El doctor José Gregorio no solo aparece para operar, sino también para ayudar a superar vicios y para dar brindar ayuda psicológica, de acuerdo con la información entregada por la mediadora. “Si algunas personas necesitan psicología, él también les ayuda. Él me da la virtud para yo servirle de psicóloga a las personas que lo requieren. Gente con vicios ha logrado salir de esos problemas. Cuando llegan hasta aquí, él se alegra”, dijo.

¿Sanación del VIH?

Uno de los testimonios que más ha marcado a Juana De Ávila, es el caso de la recuperación de una persona con el Virus de Inmunodeficiencia Humana, VIH. Según ella, el doctor Hernández le hizo seis sesiones con lavados de sangre a un joven y logró sanarlo. “Me siento gratificada y feliz con todo lo que él hace. Aquí han venido personas con el VIH, y él ha hecho lavados de sangre para liberarlos de eso. Hace poco el doctor operó a un muchacho, tenía VIH, y hoy en día se encuentra liberado y feliz. Le hizo seis lavados de sangre”, particularizó.

¿Cobra por las consultas?

Doña Juana expresó que renunció a todo para servirle a la gente a través de sus dotes espirituales, y que perdió a su esposo hace varios años. Dijo que antes no cobraba, pero que, ante su difícil situación económica, fue el mismo doctor José Gregorio quien le indicó que debía ponerle un precio a su ‘trabajo’ para poder subsistir.

“Tengo 74 años. Yo vivo de la generosidad de la gente. Yo tuve mi esposo, él falleció hace 13 años. Cuando él murió yo no le cobraba a nadie, pero él (JGH) me dijo, Juana ya usted está viuda y no tiene quien trabaje para usted. Esto es un trabajo. Usted tiene que sustentarse de esto. Ponga un precio a cada consulta y a cada cirugía que yo haga, para que usted sobreviva con eso. Vamos a suponer, si me dan 100 mil pesos, ¿qué son 100 mil pesos para tantas cirugías y todas las vueltas que hacen? Si a veces muchas personas se mueren esperando una cita”, aclaró. La médium no dio un precio exacto, pero al parecer, las consultas costarían al menos $10.000 pesos y las cirugías cerca de $100.000 pesos.

¿Espiritismo? ¿Brujería?

Sobre su vida espiritual, doña Juana dice que ora diariamente a Dios desde su casa y que los domingos, cuando no puede ir a Misa, ve la Eucaristía por televisión. Afirma que antes de cada operación reza el Padre Nuestro, Ave María, y la oración de la Virgen de las Mercedes, de quien el doctor José Gregorio era devoto. Agrega que ha recibido muchas críticas por lo que hace, pero su respuesta a quienes dicen que es espiritista o bruja, es: “sé que lo que estoy haciendo es un bien para las personas, si quieren creer bien, y si no que no crean. Uno no debe darle satisfacción a nadie en esos pensamientos malévolos”, explicó.

¿Qué le ha dicho la Iglesia? La médium manifiesta que no conoce la posición que pueda tener el Vaticano sobre lo que hace, y que lo más cercano que ha tenido con el catolicismo ha sido la amistad con un sacerdote en Orihueca, quien era muy devoto de José Gregorio Hernández. “Él le hacía misas mensualmente, pero a él lo cambiaron. Él no criticaba lo que el doctor hace a través de mí. Al respecto de lo que diga la Iglesia no sé”, dijo.
Juana De Ávila dice que a veces no puede dormir, pero se levanta, ora y se acuesta. Durante la entrevista con EL INFORMADOR se puso a la orden y concluyó: “si requieren de mi persona y del doctor José Gregorio, me pueden llamar al 312 6705881, estoy a su servicio”.

El ‘Médico de los pobres’

José Gregorio Hernández Cisneros, más conocido como el ‘Médico de los pobres’, nació en un pueblo campesino llamado Isnotú, ubicado en el estado de Trujillo, Venezuela, el 26 de octubre del 1864. Estudió medicina en Caracas. Posteriormente se preparó académicamente en microscopía, histología normal, patología y fisiología experimental, en París, Francia. Su madre murió cuando él tenía apenas ocho años.

Regresó a Venezuela y fue profesor en la Universidad Central de Caracas. Soñaba con ser monje de clausura en Italia, para dedicarse solo a Dios, y alcanzó a entrar a un monasterio llamado la Cartuja de Farneta, con el nombre de “hermano Marcelo” en 1908, pero se enfermó y tuvo que regresar a su país. En la capital venezolana entró al Seminario Santa Rosa de Lima. Después volvió a Roma para estudiar cursos de Teología, pero otra vez las enfermedades lo condujeron a Venezuela.

Tras los intentos fallidos en la vida religiosa, entendió que Dios lo quería laico y decidió ser un católico ejemplar en el campo de la medicina, brindando su servicio al Todopoderoso en los enfermos. Diariamente dedicaba dos horas para servir a los pobres.

Su muerte se registró el 29 de junio de 1919. Fue atropellado cuando cruzaba una calle para comprar medicinas para una anciana de escasos recursos que estaba atendiendo. Después del accidente -en el que sufrió un fuerte golpe en la cabeza- lo llevaron a un hospital donde un sacerdote alcanzó a impartirle la ‘Unción de los Enfermos’, y falleció. Ese día hubo conmoción en toda Caracas y muchos pronunciaron: "ha muerto un santo". Su velorio fue multitudinario.
Representación de José Gregorio Hernández. Foto: redes sociales. 

30 años después de su deceso, la Iglesia comenzó un complejo proceso de beatificación y canonización en 1949 tras constatar su fama entre los feligreses. El caso fue trasladado a la Santa Sede en Roma a la Congregación de la Causa de los Santos. Recibió el título de ‘Siervo de Dios’. Luego, el 16 de enero de 1986, José Gregorio Hernández fue declarado “Venerable” por el papa Juan Pablo II. Este grado le facultó seguir adelante hacia la beatificación, a la que ya se acerca.

El milagro aprobado

La Comisión Teológica de la Iglesia aprobó, por unanimidad, el milagro del doctor José Gregorio Hernández en el caso de la sanación de la niña Yaxury Solórzano Ortega. Se trata del análisis de un presunto hecho sobrenatural en la menor, quien recibió un balazo en la cabeza, y a quien le diagnosticaron que tendría graves secuelas si se salvaba. Su madre se aferró al ‘Venerable’ y dice que, gracias a la fe, hoy la menor está sana.

Solo quedarían dos pasos para que Hernández sea declarado Beato. Según el Arzobispo de Mérida y Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Caracas, Cardenal Baltazar Porras, faltaría la Plenaria de Cardenales y Obispos y la aprobación del Papa Francisco. De acuerdo con la Iglesia, el trayecto de la canonización consta de varias etapas, que son: la declaración del grado ‘Siervo de Dios’, después la de ‘Venerable’, posteriormente el título de ‘Beato’, y luego el de ‘Santo’, pero para este último, se debe repetir el proceso de estudio con un segundo milagro.
Yaxury Solórzano junto a su madre, familiares y un sacerdote.

En marzo del 2017, la niña Yaxury Solórzano Ortega recibió un impacto de bala en la cabeza durante un atraco cuando iba con su padre y delincuentes intentaron despojarlos de la moto en la que se movilizaban. El hecho ocurrió cerca de su vivienda en el caserío Mangas Coveras del estado venezolano Guárico. Estaba desangrada y presentaba pérdida de masa encefálica. Los médicos decían que, en caso de sobrevivir, quedaría con discapacidad motriz, lingüística, pérdida de memoria y de la visión. Su madre, devota de José Gregorio Hernández, le pidió que salvara a su hija. Actualmente, la menor está completamente sana, camina, habla y ve sin dificultad.

Testimonios en el Magdalena y El Copey

Yorledis Mendoza, una mujer de 32 años, cuenta que tuvo un fuerte accidente de tránsito que le causó graves consecuencias en su salud, pero que acudió a la médium Juana De Ávila en El Copey, y hoy se siente sana. “Sufrí un accidente en una motocicleta y tuve un trauma cráneo encefálico por el que estuve en UCI en Barranquilla. Visité a la señora Juana y me ha ayudado mucho el tratamiento que he tenido con ella y el doctor José Gregorio”, expuso en entrevista con EL INFORMADOR.

Mendoza afirma que antes de la operación con la médium no podía sentarse ni estar de pie sin sufrir intensos dolores, y que, los médicos no le daban solución. “Solo me colocaban una ampolla, se me pasaba el dolor y luego quedaba en las mismas. En el momento en que visité a la señora Juana no tenía fe. Luego del tratamiento le cogí mucha fe al doctor José Gregorio, y gracias a Dios he avanzado mucho, mi columna ya está normal y he trabajado en cosas de peso. Muchas personas no creen, pero el doctor José Gregorio hace muchos milagros”, ratificó.
Yorledis Mendoza.

Asimismo, asegura que recibió sanación ocular. “A raíz del accidente yo no podía abrir mi vista. Visité a la señora Juana y me dijo que tenían que hacerme un trasplante de córnea. Gracias a Dios me lo realizó y miren, que hoy tengo mi vista normalmente, mi ojo se mueve prácticamente todo y no me da dolor. Mi vida ha mejorado 100 %, y la fe ayuda más. Sería maravilloso si canonizan al doctor”, concluyó.

Por su parte, Ignacio Gómez, de 73 años, atestiguó que no podía caminar por causa de una isquemia. Acudió al doctor Hernández Cisneros a través de la médium, y actualmente puede movilizarse con ayuda de un bastón gracias a la cirugía. “Tenía una isquemia. No podía caminar. Hace dos años me dio. Los médicos no me daban solución. El doctor José Gregorio me ha tratado y estoy mejor. Eso es lo que me ha salvado a mí. Para nosotros ha sido un gran médico, no sé si será la fe que le tenemos”, dijo a EL INFORMADOR, sentado al lado del altar que tiene en su casa en veneración al ‘Siervo de Dios’.

Ignacio Gómez, hombre de 73 años, atribuye su mejoría  a José Gregorio Hernández.

Otro testimonio, lo protagoniza Nicolás Antonio López Buelvas, un hombre de 60 años, quien asegura haber recibido sanación de cálculo renal. “Yo hace 22 años, la conocí en Orihueca -a doña Juana- y me operó de los cálculos en los riñones y me he sentido muy bien. Ahora me hacen un tratamiento porque tengo un lobanillo. Tengo fe y confío en el médico, que me va a sanar nuevamente”, asegura.

Nicolás Antonio López Buelvas, de 60 años, afirma que fue sanado de cálculo renal por José Gregorio Hernández.


¿Cuándo hay un milagro según la Iglesia?

Después de la muerte del doctor José Gregorio Hernández, su nombre ha estado asociado con espiritismo, santería y supersticiones. Muchos casos de supuestos milagros han sido descartados por la Iglesia tras haberse desarrollado minuciosas verificaciones. 

EL INFORMADOR dialogó con monseñor Dairo Navarro, Vicario General de la Diócesis de Santa Marta, Magdalena, quien explicó que “la Iglesia es muy seria para anunciar que es válido un milagro y hace todo un estudio científico para que se compruebe que de verdad se realizó ese prodigio, escucha el parecer no de una sola persona, sino de varias que tienen que ver con la ciencia, porque es un gran compromiso el que la Iglesia va generar al decir, este sí es un milagro o no lo es”.

Monseñor Dairo Navarro, Vicario General de la Diócesis de Santa Marta, Magdalena.

Navarro agregó que, “ciertamente se han presentado muchos casos atribuidos a José Gregorio Hernández, pero después de un estudio serio se ha comprobado que no hay ningún milagro. Muchas veces han sido manipulaciones que se les han hecho a estos hermanitos para hacerles creer que están sanados, es decir, sugestiones, y yo creo que allí hay que tener mucho cuidado. No podemos dejarnos atrapar por simples estimulaciones emotivas, antes, por el contrario, siempre debemos tener la claridad como hijos de Dios que estamos siguiendo es a Dios Todopoderoso y eterno. Hay una cosa que hay que aclarar: el que hace milagros es Dios, no la persona ni el santo como tal. El santo intercede, pero quien hace el milagro es Dios”, precisó.

¿Se le puede rezar a un Venerable y acudir a médiums?

Monseñor Dairo Navarro, especifica lo que pueden hacer los católicos ante un Venerable, y dice que es bueno “coger su ejemplo, su vida, su testimonio, y que nos sirva a nosotros para acercarnos más al Señor, pero no es para que le recemos. Podemos rezar por su canonización, pero él todavía no intercede por nosotros”.

Además, el prelado aclara que no es necesario colocar al Venerable en un altar. “No corramos el riesgo de utilizar médiums, porque esto más adelante puede hasta perjudicar el mismo camino de la canonización, porque recordemos que estas son cosas de fe y no de superstición, y la Iglesia sobre eso nos llama la atención, no podemos confundir una cosa con otra, por el contrario, seguimos a un Dios misericordioso en fe y no en cosas mágicas”, advirtió Navarro.

¿Qué es un venerable? “En la Iglesia Católica un cristiano es declarado Venerable cuando se demuestra durante su proceso de beatificación que ha tenido una vida conforme al evangelio y el Papa por tanto declara sus virtudes heroicas, es decir, su vida ha sido un testimonio del amor de Dios, no solamente para él si no también con sus hermanos, testimonio que es radical, que no es por momentos sino siempre, y el encargado de anunciarle al mundo que se le reconocen esas virtudes, siempre es el Santo Padre”, citó monseñor Dairo Navarro.

Ver documental sobre José Gregorio Hernández y la médium en el Magdalena: 


El Vicario de la Diócesis de Santa Marta, pone en claro que al doctor José Gregorio, “la Iglesia lo ha declarado Venerable después de un estudio preciso, cuidadoso, pero eso no quiere decir que ya sea ‘Santo’, o que esté puesto a la veneración de todos nosotros para que interceda, no, eso hay que tenerlo bien claro. Apenas se está haciendo un proceso, que gracias a Dios se destrabó y continúa, pero son pasos que hay que respetar, que hay que seguir, y ante todo tenemos que orar para que se haga la voluntad de Dios”.

“Hay que aclarar que Venerable no es que ya sea Santo o esté beatificado, ni nada por el estilo, son pasos que se van llevando dentro de la Iglesia para luego retomar todo un camino que lo lleva a la canonización”, recalcó el eclesiástico.

Una advertencia de monseñor Dairo Navarro

“Tenemos que tener mucho cuidado, porque de pronto pueden venir espíritus que no son de esa persona a la cual creemos que está haciendo su obra, si no espíritus que se han quedado en el limbo, esos espíritus que podemos decir con toda certeza, que no gozan de la paz del Señor. Nosotros sabemos muy bien que, al morir, nuestra alma va a un careo con Dios, y un venerable que ya ha llevado una vida de testimonio, lo más seguro es que se da ese abrazo sin fin con el Señor y ya está en el lugar que Dios le ha deparado. No es necesario que él venga a la tierra a estar haciendo quizás milagros, operaciones, tantas cosas raras, porque ya descansa en los brazos sagrados del Señor. El libro de la Sabiduría lo dice claramente: las almas de los justos están en las manos de Dios”, opinó.

“No dejemos que jueguen con nuestra fe, no nos dejemos manipular, antes, por el contrario, sigamos el mandato del Señor y la sana doctrina de la Iglesia. Vamos a leer el Catecismo, ahí encontramos tantas enseñanzas importantes para no dejarnos confundir en la fe, porque hoy encontramos a tantos movimientos que lo que quieren es confundirnos y sacarnos de esa recta fe y llevarnos por el mal camino. Qué bueno que tú y yo podamos pedirle la gracia a Dios de estar en su verdadero camino y tener fe solo en el Señor”, concluyó monseñor Navarro.

José Gregorio en el espiritismo

Para los espiritistas, la petición de José Gregorio no es un tabaco, ni un cigarro, sino un vaso con agua con oración pidiendo por la sanación para levantar a las personas que están padeciendo. Así lo expresa Yusmaira Perozo, espiritista venezolana, quien afirmó que, “en el espiritismo se utilizan dos corrientes: está lo bueno y está lo malo. Los espíritus burlones tienen mucha diferencia a lo que es José Gregorio, quien como un hombre en esta madre tierra que Dios lo envió, al haber muerto, quedó haciendo su obra, porque Dios lo quiso así. Él aparece vestido de blanco como médico, él toca y él sana”, aseguró, en una entrevista para un documental realizado para la Universidad del Zulia, en la cátedra Proyecto de Grado II, titulado ‘De venerable a santo’.

Yusmaira Perozo, espiritista venezolana. Foto: Universidad del Zulia.

Por su parte, Alberto Valencia, profesor de Psicología y exseminarista, opina que respeta el trabajo y las creencias de cada persona, sin embargo, enfatiza que quienes acuden a estas prácticas espirituales, están en un “grado emocional altamente vulnerable y quizás con algo de desespero”, lo que los convierte en un objetivo fácil de manipulación mental. “Como psicólogo, creo en la realidad que se ve, en lo observable, en patrones que van marcando una conducta, unos hechos y en los procesos mentales de cada ser humano para decidir sobre su vida como a cada uno le parezca mejor. Ahora, como católico, decir que José Gregorio o una médium tienen poderes milagrosos, es ir en contra de la misma doctrina, porque el poder siempre es de Dios”, afirmó.

Alberto Valencia Zableh, profesor de Psicología y exseminarista.

Los restos del ‘Venerable’ reposan en la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, en el Centro de Caracas, Venezuela, después de haber estado por mucho tiempo en el Cementerio General del Sur. Mientras la Iglesia se toma su tiempo en discernimiento, y avanza hacia una posible beatificación, en Colombia, Venezuela y otras partes del mundo, cientos de personas siguen rindiéndole culto, y los médiums, como doña Juana De Ávila, siguen haciendo “cirugías milagrosas”, una práctica que no es aprobada por el catolicismo. ¿Será declarado Beato José Gregorio Hernández próximamente por el Papa Francisco?

Fotos: 
Juana De Ávila, médium de José Gregorio Hernández, atiende a dos mujeres en su consultorio antes de ser operadas. Foto: César Barrera Palomino/ EL INFORMADOR.
La médium de José Gregorio Hernández le pone un algodón humedecido con alcohol a una paciente en una de las venas del antebrazo.
En una pequeña totuma, doña Juana echa agua que fue tomada del altar y se la da a María Fonseca, una de las pacientes.
Representación del momento del accidente que le causó la muerte a José Gregorio Hernández.
Ignacio Gómez no podía caminar y ahora puede hacerlo con la ayuda de un bastón.
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