El nuevo Real Madrid del rombo en medio campo, arrancó este sábado ganando con autoridad en San Mamés.
Rodrygo finalizó con un duro disparo una pared por la derecha con Dani Carvajal, una jugada que dejó muy mal al entramado defensivo bilbaíno. Que tampoco estuvo fino un poco después en el segundo gol, un disparo mordido de Bellingham que botó y le salió imposible para Unai Simón.
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El 0-2 final, de todos modos, habla más mal del Athletic, que completó una primera mitad muy floja y mejoró tras el descanso con la entrada de Oihan Sancet pero sin filo y apenas peligro. Aunque sin un gran fútbol, el Madrid fue manifiestamente mejor y claro y justo ganador para sumar sus tres primeros puntos de la temporada.
Una desgraciada lesión de Militao le ensombreció el choque al Madrid al principio del segundo tiempo. Fue al salir a presionar a Sancet, que estaba de espaldas y no tuvo nada que ver.
Un disparo lejano de Vesga sin opciones y un cabezazo alto de Guruzeta, que se colocó de delantero centro, fue todo lo que elaboró el equipo local, antes de que el Madrid volviese a la carga y planease el 0-3 en La Catedral.
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Lo hizo en un centro de Fran García al que no llegó Rodrygo, en una falta de Valverde al lateral de la red y en un buen disparo de Vinicius respondido mejor por Simón.
Ya con nada que perder los rojiblancos también dispusieron de ocasiones, pero Alaba y Rudiger bloquearon sendos disparos que, de haber superado a los centrales blancos, tenían toda pinta de haber supuesto el 1-2.
No llegó ese gol y el choque ya fue languideciendo hacia una final que apenas si aportó insistencia local y control visitante.