Andrea Montolivo
East Rutherford (EE.UU.), 19 jul (EFE).- Leo Messi no pudo contener las lágrimas este domingo tras la final del Mundial perdida con Argentina contra España en el MetLife Stadium de East Rutherford (Nueva Jersey), en la que fue con toda probabilidad su despedida de la Copa del Mundo.
Messi, de 39 años, no lloró tras el pitido final, pero sí le pudo la emoción después de recibir, de la mano del presidente estadounidense Donald Trump, la medalla para el segundo clasificado.
El delantero del Inter Miami bajó del palco de entrega de las medallas y, cuando llegó junto a sus compañeros a aplaudir a la hinchada argentina, rompió a llorar.
Su afición, la que en Catar 2022 había celebrado la tercera Copa del Mundo de Argentina, le dedicó un sentido aplauso y también coreó su nombre.

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La hinchada española también homenajeó al argentino cuando fue a recibir la medalla.
Messi disputó este año el sexto Mundial de su carrera y lo acabó con ocho goles, anotados contra Argelia (triplete), Austria (doblete) y Jordania, Cabo Verde y Egipto.
El ex del Barcelona también había sido protagonista con dos asistencias clave en la semifinal ganada a Inglaterra en Atlanta.

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Este domingo perdió la segunda final de su carrera en un Mundial, después de la de 2014 contra Alemania en Brasil.
No pudo evitar la derrota de la Albiceleste en la prórroga, tras una final dominada de principio a fin por España.
La Bota de Oro del Mundial acabó en las manos del francés Kylian Mbappé, que anotó el sábado un doblete contra Inglaterra y con 10 goles superó por dos a Messi.
Messi suma 21 goles en su carrera en los Mundiales, la segunda mejor marca, después de los 22 de Mbappé con la selección francesa, cuarta clasificada en esta edición. EFE

