En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados.
Reflexión: Que el propósito de hoy sea no hablar mal de nadie, no criticar ni quejarse de lo que hacen mal los demás.