Más allá de la estrategia sobre el césped, la Copa del Mundo de la FIFA 2026 en Norteamérica se ha consolidado como el mayor escaparate de tendencias capilares masculinas de la temporada, inspirando a los aficionados a imitar peinados de estrellas como Haaland, Neymar o Mbappé.
La relación entre el fútbol y las tendencias de moda y estética viene de lejos, pero la celebración de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 en Norteamérica está consolidando los estadios como la pasarela de estilismo capilar masculino más influyente de la temporada.
En una época dominada por el impacto de las redes sociales y las transmisiones en alta definición, la imagen de los futbolistas tiene un peso similar al de su rendimiento con el balón.
Así, los peinados que exhiben los grandes referentes del deporte en el campo no tardan en cruzar la línea de cal para convertirse en los estilos más demandados por el público en la calle.

La ciencia detrás del estilo: cómo el vello facial colonizó el terreno de juego
El deseo de los aficionados por imitar la imagen de sus ídolos del balón va mucho más allá de una tendencia pasajera: se trata de un comportamiento social perfectamente medible. La estrecha relación entre la sociología, el rendimiento deportivo y el aspecto físico ha quedado plasmada en el Elithair World Cup Hair Report 2026.
Se trata de un minucioso informe que ha recopilado una base de datos con 6.993 peinados y estilos de barba pertenecientes a los jugadores de las quince ediciones de la Copa del Mundo celebradas entre 1970 y 2026.
Este análisis revela un vuelco radical en los hábitos de cuidado personal del sector masculino. Si volvemos la vista a México 1970, el 95,9% de los futbolistas saltaba al césped completamente afeitado. En 2026, sin embargo, esa preferencia ha caído hasta el 43%.

Por el contrario, la barba tupida ha ganado un terreno notable en el fútbol profesional, escalando desde un tímido 1% de presencia histórica hasta un destacado 22 % en la actualidad. Y eso que figura como el rasgo facial menos asociado al festejo del gol en la historia de las copas del mundo.
Porque el informe de Elithair también arroja algunas curiosidades estadísticas que vinculan el “look” con el acierto de cara a portería. Aquellos futbolistas con el cabello de largura media (catalogado en el documento como “longitud Messi”) han anotado históricamente 1,26 veces más goles por jugador que el promedio general del torneo.
El regreso de la cresta: el “mohawk” se reinventa
Entre las elecciones más atrevidas para los meses de calor destaca el retorno del mohawk (o cresta), un estilo de aire rebelde, carácter marcadamente unisex y un gran magnetismo visual.
En los estadios actuales, esta apuesta estética se hace visible en el juego de figuras como el internacional turco Barış Alper Yılmaz, aunque históricamente ha sido un corte impulsado por referentes de la talla de David Beckham, Cristiano Ronaldo, Neymar o el propio Lionel Messi en diferentes etapas de sus carreras.
La estructura de este corte se basa en rasurar o realizar un degradado muy apurado en los laterales de la cabeza, conservando una franja central de cabello notablemente más largo que se extiende desde la línea de la frente hasta la nuca.

Funcionalidad y elegancia: del “French Crop” al dinamismo del “Slickback Burst Fade”
Mientras que la alternativa del rapado con desvanecimiento medio es la fórmula preferida por figuras de la talla de Kylian Mbappé para garantizar frescura y confort durante el juego, el “french crop” se consolida como una de las propuestas más versátiles para el entorno urbano.
Respecto a este último estilo, Paul Tudor detalla sus características y las ventajas que ofrece: “Es un corte principalmente urbano que queda genial con pelo rizado, texturizado o liso. Se caracteriza por su franja frontal, a la que se da forma dejando una mayor longitud arriba con la que poder peinar después hacia un lado o hacia adelante”.
El “efecto Haaland” y la vigencia de las melenas en verano
Aunque las altas temperaturas estivales suelen propiciar los cortes radicales, el cabello largo atraviesa un excelente momento gracias a lo que en el ámbito de la moda se denomina la “política del peinado”, un concepto que analiza la fuerza de la imagen personal en el deporte.
De este modo, el delantero noruego Erling Haaland ha convertido su melena rubia de estética vikinga en un rasgo de identidad. Para compaginar las exigencias de la alta competición con el clima cálido, suele optar por el recogido masculino o “man bun”, una solución que comparte con el defensor neerlandés Virgil van Dijk.
Para aquellos que prefieren llevar el pelo suelto sin padecer el calor, Paul Tudor sugiere decantarse por las ondas surferas, una tendencia que busca recrear la textura salada y el movimiento de una melena secada al viento de la costa y que se consigue con facilidad utilizando sprays de sal marina o cremas de peinado ligeras.
El “Curly Flow” de Richard Ríos
y la practicidad del “Sabo 16”.
La influencia de los terrenos de juego en la estética actual traspasa las fronteras europeas. Desde Sudamérica llega la inspiración de la mano de figuras como el centrocampista colombiano Richard Ríos, cuyo estilo se ha convertido en el espejo donde se miran quienes poseen cabellos rizados u ondulados.
Se trata del “Curly Flow”, un estilo con volumen, actual y de gran personalidad que define los rasgos faciales manteniendo el rizo controlado, hidratado y con estructura. El éxito de esta propuesta ha impulsado la popularidad de las permanentes masculinas modernas entre aquellos hombres de cabello liso que desean imitar las ondas marcadas de su referente deportivo.
Por otra parte, para quienes prefieren una rutina de cuidado más sencilla, pero con carácter, el corte conocido en las redes sociales como “Sabo 16”, se posiciona como una opción muy recomendable.
El cabello como seña de identidad y sello personal
Un ejemplo representativo de esta fusión es el extremo español Marc Cucurella, cuyo característico cabello rizado se ha convertido en una de las firmas visuales más reconocibles del fútbol contemporáneo, hasta el punto de sugerir que se sometería a un cambio estético radical si su selección lograra alzarse con el trofeo mundial.
Por su parte, el estadounidense Weston McKennie ha optado por un guiño patriótico al teñir una sección de su cabello con rojo, blanco y azul, en honor a los colores de su bandera nacional.
Por Nora Cifuentes.
EFE / Reportajes.
