Hay tantas cosas dañinas…

Columnas de Opinión
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Recientemente el portal de la BBC publicó un escalofriante reportaje según el cual el uso permitido (legal) del óxido nitroso en los Estados Unidos está generando tragedias como las del OxyContin (oxicodona); mencionan los problemas derivados de su uso autorizado, que debiera ser de uso exclusivo de los anestesiólogos. Incluso, en muchos quirófanos está en total desuso por sus efectos deletéreos.

Corría 1772, y Joseph Priestley aisló el compuesto; Humphry Davy describió sus efectos analgésicos y psicotrópicos, incluyendo los ataques de risa. Inicialmente fue usado en exhibiciones públicas como el “gas hilarante”; los espectadores podían inhalarlo por 25 centavos de dólar, toda una fortuna para la época. Horace Wells lo usa en odontología con éxito; como suele suceder, fracasa cuando hace una demostración pública como anestésico, pues no tiene esa potestad; puede, sí, funcionar como analgésico y potenciar los efectos de los anestésicos. Actualmente tiene uso como analgésico en odontología y algunas aplicaciones industriales; pero el vapeo ha abierto un camino para su uso recreativo cuya meta puede ser la muerte, atravesando la adicción.

La pandemia del Covid 19 incrementó el consumo del óxido nitroso con fines recreativos. El potencial adictivo del gas llevó a muchas personas a usarlo cada vez más frecuentemente, registrándose daños a la salud de los usuarios y algunas muertes. El caso de Mel Caldwell es una muestra patente de ello y cómo pudo haberse evitado. Ella aumentó progresivamente su consumo a niveles inconcebibles, empezando con una sintomatología neurológica que debió llamar la atención de sus familiares cercanos: incapacidad para mover las piernas y dificultad para retener la orina. Su cuenta bancaria se reducía aceleradamente mientras incrementaba su adicción, pues iba a las tiendas de vapeo a comprar su dosis, también en aumento; murió dentro de su carro por exceso de consumo. Es que el óxido nitroso reduce la cantidad de oxígeno en la sangre y la persona puede fallecer por falta de este.

Recordaba entonces cuando hacía mi especialización; uno de nuestros profesores, formado en Estados Unidos, nos hablaba de las fiestas de óxido nitroso entre algunos residentes de anestesiología allá; ellos, como conocedores de los peligrosos efectos del gas, relataba, con determinados cuidados, inhalaban el óxido nitroso evitando concentraciones peligrosas; al estar anestesiados, la mascara caía de las manos y volvían a respirar aire, con lo cual regresaba el oxígeno a sus pulmones. Seguramente Mel inhaló el óxido nitroso sentada en el asiento de su coche, con lo cual la hipoxemia —disminución del oxígeno en la sangre que conduce a la hipoxia, falta de oxígeno en los órganos—afectó su cerebro de manera irreversible hasta ocasionar su muerte.

En Estados Unidos se registra un aumento del 58% del consumo recreativo del óxido nitroso en los 2 últimos años; en los Estados Unidos está permitido como sustancia para vapear, y para uso industrial y culinario, pero en el Reino Unido fue prohibido el uso recreativo en 2023. Hay comercios que promocionan el gas para la decoración gastronómica, como aires y espumas; las empresas que venden óxido nitroso por internet, sabiendo todos los problemas que causa el gas, aun lo están pensando para retirar las ofertas. Las redes sociales fomentan el uso del gas, mostrando la manera de drogarse. Afortunadamente algunos influenciadores advierten de los riesgos que trae su consumo: deficiencia de vitamina B12 que daña los nervios de la médula espinal, daño en garganta y pulmones o disminución de los latidos cardíacos.

Dice la BBC que los familiares de una mujer fallecida en un accidente automovilístico causado por un conductor drogado demandaron con éxito a la empresa que vendió el producto a sabiendas de los peligros que traía. Vendrán más procesos litigiosos contra fabricantes, distribuidores y expendios de esta peligrosa sustancia. Mientras tanto, gentes infelices empujadas por adictos y traficantes terminarán consumiendo ese y otros psicoactivos, arriesgando su vida. Nos preguntamos entonces: ¿podrá prevenirse en Colombia una andanada de casos por el uso indebido del óxido nitroso?

Columna: Coloquios y Apostillas e-mail: hernando_pacific@hotmail.com