Al proceso de planificación, organización, dirección y control del trabajo de los miembros de la organización y de usar los recursos disponibles para alcanzar las metas establecidas se le conoce como administración.
Y, según la RAE, organización es: “Asociación de personas regulada por un conjunto de normas en función de determinados fines”.
Ahora bien, según el docente y científico de la Administración, Idalberto Chiavenato en su libro “Introducción a la teoría general de la administración”, la administración es el proceso de planear, organizar, dirigir y controlar el uso de los recursos disponibles para lograr los objetivos.
Para Michael Porter, académico americano, conocido por sus teorías económicas, la administración “Es el proceso de estructurar y utilizar conjuntos de recursos orientados hacia el logro de metas para llevar a cabo las tareas en un entorno organizacional”.
Para Heinz Weihrich, autor, consultor de gestión y profesor de Administración en la Universidad de San Francisco, es el proceso de diseñar y mantener un entorno en el que, trabajando en grupos, los individuos cumplen eficientemente objetivos específicos.
Según Stephan Robbins, autor de varios libros sobre gestión empresarial y comportamiento organizacional es la “Coordinación de las actividades de trabajo de modo que se realicen de manera eficiente y eficaz con otras personas y a través de ellas”.
De hecho, la administración en su historia ha tenido autores de peso que buscaron la mejor manera de aplicar eficientemente la labor administrativa generando diferentes teorías y principios para crear esa estructura organizacional adecuada de la que hoy aún sacamos mucho provecho. Así las cosas, Frederick W. Taylor, un ingeniero que ideó la organización científica del trabajo y que es conocido como el Padre de la Administración Científica; se dedicó a trabajar como obrero en una de las empresas industriales siderúrgicas de Filadelfia para aplicar sus conocimientos desde adentro de la organización.
Dentro de sus aportes encontramos los Principios de la Administración Científica del Trabajo consistente en sustituir el criterio individual y la actuación empírico- práctica del operario por procedimientos científicos. Adicionalmente, en la selección científica de los trabajadores de acuerdo a aptitudes. Asimismo, supervisar el trabajo para confirmar que sí se esté realizando y asignar responsabilidades para que estas se realicen con disciplina.
Además, a Henri Fayol, reconocido como el teórico más destacado, pues su teoría aún se vislumbra en la administración actual. Ingeniero de Minas que se destacó como economista y emprendedor. Este autor estableció un modelo de instrucción, con lo cual se dividió la actividad industrial en diferentes funciones: Técnica, Comercial, Financiera, Seguridad, Contable y Administrativa.
Por último, Elton Mayo, padre de la teoría de las relaciones humanas quien afirmó que el nivel de producción no se basa en las capacidades físicas del empleado si no en las normas sociales o expectativas grupales. Además, que los trabajadores se comportan de acuerdo a las interacciones sociales pues la motivación del trabajador no se basa en lo económico si no en el factor social e informal.
Entonces, surge el siguiente planteamiento: ¿En qué se relacionan las organizaciones y la administración?
Para resolverlo es necesario mirar la administración asociándola a los recursos y sus características. Además, cómo un todo para el análisis de efectividad en todos los procesos que debe ejecutar un administrador. Por esta razón afirma el economista y docente de la Universidad de Texas Michael Hitt, que “La administración es el proceso de estructurar y utilizar un conjunto de recursos orientados al logro de metas para llevar a cabo tareas en un entorno organizacional”. Así las cosas, la administración tiene lugar privilegiado en las organizaciones. De allí surge el hecho de que las organizaciones son el ambiente propicio para que los administradores realicen su trabajo enfocándose en entender a las personas que están a su cargo.