Orgullo patrio, agradecimientos, elogios, alegrías, vanidad y un amor infinito en el corazón de los colombianos quedan estos sentimientos por los miembros de la Selección Colombia que muy dignamente nos representaron en el Mundial de Futbol 2026, que por primera vez se realiza en simultánea en tres país y en cada uno de ellos, los jugadores nacionales, mostraron su garra y amor por la camiseta tricolor.
Los colombianos se levantaron ayer con mucho guayabo todavía haciendo cábalas sobre que hubiese pasado si hubiéramos ganando; nos levantamos con ganas de seguir apostando por una selección que nos representó con honor y dignidad; pero, también los colombianos nos levantaron con dolor en el corazón, con ganas de que Colombia hoy estuviera en este encuentro mundial del fútbol, que reúne lo mejor de este deporte, para seguir disfrutando estos días en medio de los avatares políticos del momento; para seguir compartiendo con familia y amigos un buen partido frente al televisor; para mandarle energía a los jugadores dirigidos por Néstor Lorenzo, que dicho sea de paso, lo hicieron muy bien y la suerte no nos acompañó esta vez.
Colombia se siente orgullosa, con la frente en alto, llena y plena porque sabe que el seleccionado patrio, entregó y dio todo en la cancha y a su afición, esa mancha amarilla mayoritaria en los estados de los países donde nos tocó jugar; no hay reproches, sino agradecimientos y seguir trabajando por este bello deporte, que reúne familia y amigos, que despierta amor y fidelidad y que siempre, cada vez que juega paraliza el país.
No es momento de reproches, sino de agradecimientos a la selección colombiana por su desempeño en el Mundial de 2026, luego de la eliminación en los octavos de final ante Suiza en la tanda de penaltis por que el equipo dejó una actuación que enorgullece a todos.
Al unísono los colombianos estamos seguros que Colombia ha jugado este Mundial con una entrega que nos presume a todos siendo grabada en los anaqueles deportivos, como una de las selecciones más inolvidables.
Y si, es verdad, no avanzamos a los cuartos de final, pero quedamos entre las mejores selecciones del campeonato, que nos da la base para seguir trabajando intensamente en los semilleros de futbol, aportando a este deporte, todas herramientas disponibles para llegar, en un futuro, a disputar una final mundial. Ese día no estará muy lejos.
Las lágrimas de los jugadores, al finalizar el partido, representan también el sentir de todo un país, que también lloró con los jugadores al finalizar el partido contra Suiza, un rival que no fue pequeño pero que hizo grande a los jugadores colombianos, por que entregaron todo en la cancha, sudor, empuje, ganas, dolor, persistencia, y mucha otras más cualidades que mostró el tricolor colombiano. Las lágrimas de nuestro Lucho Díaz son las lágrimas de cada uno de nosotros los colombianos que gritamos, nos emocionamos, cantamos y celebramos cada paso de nuestra selección, que merece que los colombianos le demostremos nuestro agradecimiento eterno y nuestro cariño por siempre a esa camiseta amarrilla, que se hizo respetar en los estadios de la Copa Mundo 2026.
El agradeciendo también es para el argentino Néstor Lorenzo por el esfuerzo realizado durante el campeonato; para los jugadores, parte técnica y humana, que aunque este resultado no está a la altura de nuestros sueños, refleja que este equipo quedó en los corazones como un equipo de luchadores que nos ha representado tan bien y nos ha hecho sentir tan hinchados y orgullosos por ese fútbol tan exquisito que demostraron los colombianos.