El mayor reto económico de Colombia durante el mandato del presidente electo, Abelardo De La Espriella, será recuperar la inversión, especialmente en los sectores de infraestructura, vivienda y el sector minero-energético, algo en lo que ya viene trabajando hace más de ocho meses el equipo económico de De La Espriella junto con el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo Abondano.
La prioridad debe centrarse en infraestructura, vivienda y el sector minero-energético, los principales sectores de la inversión y los únicos que siguen por debajo de sus niveles prepandemia, rezagados frente al resto de la economía y pares regionales, situación que con seguridad ya debe tener una ruta para llegar a niveles aceptables que mejore los renglones económico afectados.
La deuda neta del Gobierno central alcanzó el 61,5 % del PIB en el primer trimestre de 2025, frente al 54,1 % registrado un año antes, mientras que el déficit fiscal se mantuvo entre las principales preocupaciones de analistas y calificadoras internacionales.
La inversión extranjera directa mostró señales de debilitamiento durante el gobierno nefastos de Gustavo Petro, especialmente en sectores estratégicos como petróleo y minería, históricamente claves para las exportaciones colombianas y las finanzas del Estado.
Estos momentos exigen un plan de reactivación con prioridades, mecanismos y metas claras. Un plan 3,2,1: tres apuestas sectoriales, dos mecanismos para impulsar la, financiación y ejecución y una meta de un punto adicional de crecimiento económico..
Este organismo sugiere al gobierno de De la Espriella, que asumirá la Presidencia el próximo 7 de agosto, construir un millón de soluciones de vivienda; poner en marcha un programa de infraestructura de 5.000 kilómetros de carreteras e intervenir 35.000 kilómetros de vías terciarias.
El Gobierno del actual presidente colombiano, Gustavo Petro, decidió no firmar nuevos contratos de exploración petrolera y profundizó el debate sobre cómo financiar la transición energética sin afectar el crecimiento económico ni los ingresos fiscales, dejando el sector en un desastre económico difícil de recuperar.
Ante esta catástrofe, durante su campaña presidencial, De La Espriella prometió que una vez asuma el poder va a retomar la exploración petrolera; por esta razón, hay que instar al gobierno entrante a recuperar una producción de un millón de barriles diarios de petróleo y la soberanía energética y para lograrlo, el gobierno debe asumir una factura de al menos 80 billones de pesos (unos 23.400 millones de dólares) para invertir en infraestructura, vivienda y pago de deuda, entre otros; lo anterior debe estar enmarcado en medio de una profunda fragilidad fiscal, que exigirá disciplina, priorización e innovación en las fuentes de financiación.
Igualmente, se debe hacer un llamado al próximo ejecutivo a impulsar leyes que desatoren los proyectos de inversión y a reactivar los Proyectos de Interés Nacional y Estratégico, Pines, implementar presupuestos por resultados y fortalecer la coordinación con las regiones, entre otras iniciativas.
Ante este panorama, el vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo, sostuvo una reunión oficial con el Banco Mundial para poner en marcha una agenda de cooperación que busca impulsar la inversión, el financiamiento y los proyectos estratégicos en el nuevo Gobierno; es así que junto a esta banca mundial, se deben impulsar estrategias para la construcción de una alianza para atraer inversión, fortalecer las finanzas públicas, impulsar la transformación digital y garantizar la seguridad energética de Colombia.
Esto lo tiene claro y más que claro el vicepresidente electo de la república de Colombia, quien también considera la creación de programas de cooperación que serán útiles para mejorar la relación entre educación y tecnologías, información y comunicación, y atraer financiamiento extranjero. El déficit ha aumentado más de 10 veces. Así que lo que se tiene que hacer es una fuerte estabilización fiscal, que con la ayuda del Banco Mundial se pueda construir un apoyo técnico para lidiar con ese problema.
En el mandato del presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, se debe convertir la cooperación internacional en metas, resultados y bienestar para la población, un trabajo en el que están enfocados desde que ganaron la segunda vuelta de las elecciones el pasado 21 de junio.
Inspirado en los presidentes de Argentina, Javier Milei; El Salvador, Nayib Bukele, y Estados Unidos, Donald Trump, De La Espriella también prometió convertir al país en una "patria milagro" y transformar a "esta Colombia bendita", como la llama, en una tierra de promisión. Dios mediante, ya que la deuda neta del Gobierno central alcanzó el 61,5 % del PIB en el primer trimestre de 2025, frente al 54,1 % registrado un año antes, mientras que el déficit fiscal se mantuvo entre las principales preocupaciones de analistas y calificadoras internacionales.