Desobediencia civil

Editorial
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El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, y su vicepresidente, José Manuel Restrepo, siguen moviéndose y trabajando incansablemente con el equipo que prepara la transición con el gobierno saliente de Gustavo Petro, que fijó para hoy jueves el inicio formal del traspaso de poderes, mientras el mandatario colombiano se encuentra de viaje desde hace cinco días por Italia, donde, apenas hoy, será recibido por el papa León XIV.

En paralelo, a esta ausencia injustificada y al desgobierno actual y para seguir en el camino de la disonancia, el excandidato presidencial Iván Cepeda Castro, llamó a la desobediencia civil pacífica si el futuro jefe de Estado no renuncia a su nacionalidad estadounidense; o sea, ya comienza a “calentar motores”, para incendiar el país apena el presidente electo tome posesión del cargo.

El equipo de transición de De La Espriella,   lo conforman unas 1.300 personas, que vienen trabajando desde hace ocho meses, encabezado por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, que es nada más y nada menos que la apuesta más audaz que se ha hecho en toda la historia de Colombia para un proceso de transición. La era del Tigre, dejará sin duda alguna una huella de transparencia y de trabajo, que con seguridad debe ser tenida en cuenta, por los próximos candidatos a la presidencia de la república.

El vicepresidente electo ha denominado esta estrategia, como el “Arca de Noé" que comenzó hace ocho meses organizada por sectores, cada uno con equipos técnicos encargados de recopilar información sobre el estado de las entidades, identificar los principales desafíos y preparar las decisiones que deberá adoptar el nuevo Gobierno desde el inicio de su mandato.

Paralelo a este trabajo riguroso y anticorrupción, término que incomoda a los petristas y funcionarios públicos  porque se están escamando, el plan incluye un grupo élite anticorrupción que recopilará denuncias e información sobre presuntas irregularidades en la Administración de Petro y que, de encontrar méritos, trasladará los casos a las autoridades judiciales y que dejará seguramente en la cárcel, aquellos funcionarios corruptos que han vivido del gobierno, robando y dándose la gran vida; en otras palabras, “viviendo sabroso”.

El empalme va más allá de la misma palabra; el gobierno entrante construye  un banco de proyectos estratégicos para que el Ejecutivo entrante llegue al poder con diagnósticos y prioridades definidos en cada área. Todo este trabajo es articulado con los ministros que ya han sido designados y con los próximos que también tendrán en sus manos el diagnóstico de estos cuatro años de desgobierno.

Estas acciones   dejaran al descubierto la corrupción que campea en este gobierno, acciones que provocaron una rápida respuesta del presidente Petro, quien se quejó del trato que está recibiendo, sabiendo que lo actuado hasta por el presidente electo, esta contemplado en el marco de la ley, que exige destapar todas las “ollas podridas”, del actual gobierno.  Tarde que temprano, tendrán su merecido, aquellos que robaron y saquearon las arcas nacionales para engrosar sus propios bolsillos y los de sus familias.

A todas estas acciones de empalme garantizadas por la ley, surge la inconformidad de aquellos que no saben perder y se constituyen en “viudos del poder”.  Ahora, el ex aspirante a la Presidencia de la República, Iván Cepeda Castro, está haciendo exigencias en las cuales no tiene injerencia y que son “pataletas de ahogado”, como si él no tuviera un pasado bañado en sangre y violencia, pasado que arrastra y que hoy también lo sigue por sus amistades personales con las cabecillas de los insurgentes en armas.

Colombia está notificada y amenazada por el senador del Pacto Histórico que lanzó la tesis de que emprenderá el camino de la desobediencia civil pacífica porque no reconocerá la autoridad de alguien que le ganó en franca lid,  Cepeda destila odio y un rencor injustificado aún después de que pasó de una oposición democrática y constructiva desde el Congreso, a hacer llamado la resistencia civil, seguramente para volver a incendiar el país.

En medio de su resentimiento no reconoce la publicación del tercer informe de la Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos, Moe/Oea, que felicitó a los colombianos por una segunda vuelta cívica y pacífica y reconoce la elección de la fórmula integrada por De La Espriella y Restrepo para el período 2026-2030 y destacó el trabajo de las autoridades electorales. 

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