El vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo Abondano, ha asumido las responsabilidades designadas por el presidente electo, Abelardo De La Espriella y en un proceso respetuoso acorde a lo planeado hace más de seis meses, adelanta una transición entre los gobiernos saliente y entrante, que se realiza desde ayer y en dos etapas, hasta el 27 de julio.
Restrepo Abondano tiene esta propuesta metodológica de operar con los comités sectoriales para tratar de recuperar toda la información posible y poder analizarla con la que tienen ya recogida, labor en la que se han ocupado más de 1.000 personas que han trabajado desde hace seis meses.
El vicepresidente electo y miembros de su equipo estuvieron en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo y se reunió con representantes del gobierno actual dando inicio a la transición, proceso en el que no va a participar el presidente entrante, Abelardo De La Espriella, tal cual como lo anunció en su campaña electoral y ratificado en el momento en que fue elegido para regir los destinos del país, durante los próximo cuatro años.
La forma como la campaña de El Tigre, ha planificado el empalme, es sin duda la mejor forma de recoger la verdad sobre el desastre que es el gobierno actual. La primera etapa del proceso servirá para recoger información detallada de la situación actual del Estado, con lo que se dará inicio a la segunda etapa que consiste en realizar preguntas y revisiones generales con el apoyo de comités sectoriales que dialogarán con sus pares del oficialismo.
Este es un proceso firme donde de ninguna manera se dejará de hacer revisiones, investigaciones, alertas y actuaciones que se tengan que hacer respecto a la información sobre las distintas entidades del Estado. Aquí vale la pena aclarar que el vicepresidente electo, fue ministro de Hacienda, entre el 2021 y 2022 durante el gobierno de Iván Duque, del 2018 a 2022.
Y como siempre el presidente Petro, fuera de todo contexto, anunció una nueva reforma tributaria, para según el superar el déficit fiscal y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas, cuando la verdadera reforma que debió emprender fue hacer un Estado dinámico, ágil, y reducido al máximo, luchando contra la burocracia y corrupción que ha campeado en estos últimos cuatro años.
Como es obvio, Restrepo Abondano pidió que no se lleve a cabo la radicación de esta nueva reforma frente al Congreso, porque sin duda, además de ir contra los verdaderos intereses de la Nación, va en contra de la realidad que vivimos. Además, no es necesaria esa actuación porque es una atribución que le corresponde al gobierno siguiente, que tiene una propuesta de ajuste fiscal.
En lo que sí debería poner toda su atención el presidente Petro, cuando regrese de su viaje, es tener todo listo para el próximo 20 de julio, cuando se instala el nuevo Congreso de la República, que exigirá cuentas claras a Petro.
El presidente electo ha demostrado que quiere lo mejor para Colombia y por ello, en el proceso de empalme tiene a destacados profesionales como el excongresista Carlos Alonso Lucio; las abogadas María Isabel Campo y Carolina Restrepo; el exgerente regional de la campaña, Jaime Beltrán; la activista Jerome Sanabria y la exgobernadora del Atlántico Elsa Noguera.
Con este encuentro comenzó formalmente el proceso de transición entre el Gobierno de Petro y el de De La Espriella, que por primera vez en Colombia se desarrollará sin una reunión entre el presidente saliente y el mandatario electo, como debe ser, ya que Petro piensa que entrega un paz en paz, en desarrollo y con robusto sistema de salud y pensión.