La selección de Colombia pondrá a prueba hoy su invencibilidad ante Suiza en Vancouver, buscando un cupo histórico entre los ocho mejores del mundo y consolidar el liderato de un grupo que ha desatado la ilusión de todo un país de la mano de James Rodríguez.
Los colombianos están todos hoy eufóricos y plenos de dicha por este partido crucial, que seguramente paralizará a Colombia a las tres de la tarde, en adelante, cuando el conjunto de nuestro país se enfrente a la sección suiza. El conjunto de Néstor Lorenzo intentará estirar en el imponente estadio BC Place un estado de gracia que ya despierta elogios internacionales. Los colombianos, que enfrentan a una Suiza que parte con la ventaja de haber jugado ya sobre el césped de Vancouver, buscan un histórico pase a los cuartos de final, una hazaña que no logran desde el Mundial de Brasil en 2014.
El desempeño de nuestros jugadores ha sido impecable y han demostrado calidad en el fútbol; despiertan pasiones y a donde quieran que vayan, los sigue una estela amarrilla, aficionados colombianos que no se cansan de animar a los compatriotas que se encuentran defendiendo el tricolor nacional. Tras una fase de grupos impecable en la que despachó a Uzbekistán (1-3) y la República Democrática del Congo (1-0), además de firmar un trabajado empate 0-0 ante la Portugal de Cristiano Ronaldo, los colombianos pasaron de un perfil modesto y desapercibido a ser considerados una de las grandes amenazas del torneo.
Su paso por los dieciseisavos de final no hizo más que estirar el chicle, con una victoria 1-0 contra Ghana en Kansas City, que también sabe sufrir y defender con el cuchillo entre los dientes cuando el trámite lo requiere.
Ahora, nuestros jugadores deberán saldar una cuentas pendientes ante un rival europeo que también busca hacer historia y escribir una nueva página en los libros de récords.
El escuadrón suizo, dirigido por Murat Yakin, llega con un gran envión anímico después de eliminar con solvencia a Argelia por 2-0 con goles de Breel Embolo y Dan Ndoye (y con un gran talento como Johan Manzambi), y ahora busca un pase a unos cuartos de final que no consigue desde 1954.
El partido no es cualquier trámite para la selección colombiana, pese a presentarse como favoritos a imponerse en el encuentro; la disciplina táctica y los juegos por las bandas pueden poner contra las cuerdas las jugadas individuales de Colombia.
Hace tiempo que ambas selecciones no se ven las caras, siendo en 2007 su última cita en un amistoso disputado en la ciudad estadounidense de Miami que acabó en victoria por 3-1 en favor de los colombianos. Y curiosamente, el único antecedente de enfrentamiento mundialista se produjo en la Copa del Mundo de EE.UU. 1994, en el que Colombia consolidó su único triunfo en el torneo por 2-0; se trató de una victoria de honor, pues ya estaba matemáticamente eliminada de fase de grupos. El ganador de este encuentro, el último que se disputa en una ciudad canadiense, se enfrentará al vencedor de la llave entre Argentina y Egipto.
Además de su excelente desempeño, nuestra selección establecerá hoy martes un hito al convertirse en la única selección del Mundial 2026 en jugar en México, Estados Unidos y Canadá, los tres países anfitriones de la edición 23 del torneo, un auténtico desafío logístico y físico para los colombianos.
La plantilla dirigida por el argentino Néstor Lorenzo pisará hoy el BC Place, situado en pleno corazón de la ciudad de Vancouver, en lo que supondrá el tercer país que visita durante su estancia en este mastodóntico Mundial. Este récord supera lo visto en el Mundial de Corea-Japón 2002, cuando la logística se limitaba a dos países. Ahora, el recorrido se ha multiplicado drásticamente al extenderse por tres naciones, aunque solo Colombia será la única en hacerse con todas.
La selección liderada por el capitán James Rodríguez debutó en el Mundial el 17 de junio en el emblemático Estadio Azteca de Ciudad de México con un triunfo por 3-1 sobre Uzbekistán. Posteriormente, se trasladó a Guadalajara para disputar el segundo de sus encuentros de fase de grupos contra República Democrática del Congo, al que venció por 1-0 el 23 de junio.
Cinco días después, se aseguró el liderato del grupo K la ciudad estadounidense de Miami al empatar con la Portugal de Cristiano Ronaldo. Los cafeteros se mudaron a Kansas City para jugar los dieciseisavos ante Ghana en el Arrowhead Stadium, famoso, de hecho, por su Récord Guinness con el rugido más potente de un estadio al aire libre. Esta victoria por 1-0 le otorgó un pase complejo a octavos de final. Con el calendario al límite, el equipo ha dispuesto de solo tres días para abandonar Estados Unidos y establecerse en Vancouver con el fin de preparar el compromiso.
Una clara desventaja competitiva frente a Suiza, su rival de hoy, quienes llegan con menos desgaste físico y kilómetros al lomo, ya que han disputado todos sus encuentros en la costa oeste de Norteamérica.
Y si sigue adelante el sueño mundialista, cuando la sele gane hoy, solo quedarían dos destinos: Atlanta en semifinales y el último boleto para la final de Nueva York/Nueva Jersey con el que cerraría un impresionante hito.