Incredulidad, engaño y realismo

Editorial
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Es mucha la gente incrédula, a la cual le cuesta trabajo pensar que las cosas son distintas de como ellas las piensan; poco reflexionan, nunca profundizan, viven a veces en las nubes, desconocen o ignoran los temas y la ingenuidad los obnubila.

Lógicamente cuando los hechos suceden, se asombran e impactan toda vez que por ejemplo jamás les cabe en la cabeza que en materia política se pudiese cambiar un régimen, unos postulados políticos, un ideario por el cual un gobernante fue elegido, sin que ellos percibieran esa nueva realidad. Eso ha sucedido en innumerables países del mundo. En Europa; Asia, África y América Latina. Últimamente así han llegado a apoderarse de los pueblos los regímenes comunistas.

Es el caso de Venezuela, Cuba y Nicaragua que se mantienen con elecciones fraudulentas. El engaño es su razón de ser. Pero contrariamente a aquello que se comenta en forma generalizada de que con la caída del muro de Berlín desapareció el comunismo, ahora más que nunca están tratando con mucha eficacia de hacer una reingeniería, de mostrar un rediseño de sus ideas, de darle un vuelco a su presentación electoral con el ánimo de lograr sus objetivos políticos. La revisión fruto de la Perestroika y el Glasnost obras de Gorbachov sí dieron lugar a la caída de los comunistas del Este que constituían la Unión de Repúblicas soviéticas URSS. En esta debacle soviética contribuyeron el Papa Polaco Wojtyla, Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Ese es el motivo por el cual se extinguió del panorama político ruso a Michael Gorbachov. Su castigo fue su muerte política.

Hoy la revitalización comunista se está llevando a cabo en Venezuela. Allí se está organizando entre Cuba, Rusia, China, Irán y todos los grupos guerrilleros, verbigracia Hezbollá, Farc y Eln toda la acción subversiva, el manejo político y el proselitismo electoral. La base e iniciación surgió con el Foro de San Paulo en 1990 cuya organización y costo lo asumieron Chávez y las Farc; se sigue reorientando con el mismo esquema desde el Grupo de Puebla puesto que en el Brasil ya no tienen el respaldo que tenían con Lula.

Ya no hablan del marxismo, ni del manifiesto comunista, ni del materialismo dialectico, ni de la lucha de clases. Hoy su discurso es el feminismo, el progresismo, la ideología de género, la inclusión, el aborto, la agenda verde, los derechos humanos, de las minorías, de los indígenas. Se han tomado la academia, esto es las universidades, la cultura, la justicia, los sindicatos, los medios de comunicación. Obviamente la juventud está adoctrinada. De tal suerte que hoy sin duda el comunismo es una amenaza. Su financiación producto de los carteles del narco estado de los soles y de la Farc y de filántropos como Georges Soros les permite observar el futuro inmediato con mucho optimismo.

Una vez electo Santos en Colombia algunos comentaban que por ser socialista de izquierda iba a aplicar en su gobierno esa ideología dado que conocían el historial de él y su hermano Enrique. Incluso su primo Francisco Santos aseguraba que era un traidor. Empero muchos que desconocían esas verdades replicaban: ¿cómo va a ser que un hombre que tiene tanto que perder, un clubman, un enemigo de Chávez, vaya a irse contra su misma clase? Al presidente Uribe de quién recibió su apoyo a pesar de habérsele advertido de que no era confiable sino de alta peligrosidad en el campo político, lo asaltó en su buena fe y por tanto lo traicionó.

Pero después de engañar una vez en el poder en su primera entrevista en la revista Semana se destapó y dijo que ”lo único que le interesaba y quería, su mayor satisfacción sería que al culminar su gobierno lo consideraran como traidor a su clase”. Nadie entendía esas aseveraciones, más cuando afirmaba que Chávez era un dictador tenebroso.

Más a los 8 días de haberse posesionado decide no extraditar a los Estados Unidos a un mafioso narcotraficante venezolano Walid Makled sino que lo extradita a Venezuela para darle gusto a Chávez. De inmediato hace una reunión bilateral con su “supuesto enemigo”. En ese encuentro no le importó declarar abiertamente que era “su mejor amigo”. Así actúan ellos. Santos si se hubiera dedicado a destruir el país no le hubiera causado tanto daño.


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