Iquique (Chile) (EFE).- Decenas de camiones bloquearon las carreteras y los acceso al aeropuerto de la ciudad septentrional chilena de Iquique en protesta por la muerte de un colega y la inseguridad que denuncian sufre toda la región, en la que es la última gran crisis del gobierno de Sebastián Piñera a semanas de entregar el poder.
Una crisis, vinculada a la política migratoria de la Administración saliente -que expertos locales califican de errática- que amenaza con convertirse en el primer gran desafío heredado para el presidente electo, Gabriel Boric, que asumirá el mando el próximo 11 de marzo.
En este contexto, la tensión escaló de nuevo este viernes en el norte de Chile después de que un incidente confuso desatara cortes de carretera, manifestaciones y una huelga de transportistas en las regiones septentrionales de Antofagasta y Tarapacá.
El detonante fue esta vez la muerte de un joven camionero de 22 años que, según la primera versión de los carabineros, murió al caer por un paso a nivel tras discutir que tres hombres -dos de ellos extranjeros- que supuestamente habían apedreado previamente sus vehículos.