La iniciativa liderada por Monseñor José Mario Bacci en el Centro Histórico de Santa Marta fue más allá de proporcionar alimentos a los habitantes de calle; representó un acto de solidaridad que buscaba escuchar y comprender las historias de aquellos que enfrentan la dura realidad de vivir en las calles.
En medio del crecimiento gastronómico en el Centro Histórico de Santa Marta, con una oferta de 1.200.000 opciones culinarias, la realidad de la hambruna persiste, especialmente entre los habitantes de calle. A pesar de los numerosos restaurantes y la diversidad gastronómica, aquellos que buscan un sustento en las calles a menudo enfrentan la falta de alimentos.
Conmovido por esta situación, Monseñor José Mario Bacci lideró una iniciativa solidaria junto a un grupo de fieles: una cena en las calles del Centro Histórico. Este gesto no solo buscaba proporcionar alimento, sino también ofrecer escucha y comprensión a aquellos que viven en situación de calle. Sin formalidades, sin manteles ni utensilios, la prioridad era saciar el hambre y brindar un espacio donde sus historias fueran escuchadas. El amor superó cualquier etiqueta social.
Le puede interesar: Bautizo de Emilia Palacio Pinedo
Monseñor y sus acompañantes se detuvieron en esquinas para cantar, compartir cuentos y escuchar las tragedias de quienes enfrentan la dura realidad de la calle. Este evento se alinea con la primera fase del Plan Pastoral Diocesano: la Etapa de la Escucha. La guitarra se convirtió en un medio para expresar sus propias composiciones, pintando con notas musicales las realidades y dramas de sus vidas.