La Virgen del Pilar, que hoy es recordada en el mundo católico, es una advocación mariana de la Iglesia Católica cuya imagen tiene su principal centro de culto en la Catedral Basílica del Pilar de Zaragoza, en España y su origen se remonta al año 40, y se expresa sobre ella que se apareció “en carne mortal”, antes de su Asunción a los cielos
A ella se le reza haciendo una petición especial: Virgen Santa del Pilar: aumenta nuestra fe, consolida nuestra esperanza, aviva nuestra caridad; socorre a los que padecen desgracias, a los que sufren soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo. Fortalece a los débiles en la fe. Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios
La Virgen del Pilar es una de las advocaciones marianas de la Iglesia católica, que data desde el año 40 a Santiago Apóstol en Zaragoza. El 20 de mayo de 1642, el municipio de Zaragoza proclamó a la Virgen del Pilar patrona de la ciudad, patronazgo que se extendió a todo el Reino de Aragón en las Cortes aragonesas de 1678 y a cumula otros patronazgos, como el del Cuerpo de la Guardia Civil (1913), Cuerpo de Correos y Telégrafos (1916), Cuerpo de secretarios, interventores y depositarios de administración local (1928), Sociedad mariológica (1940), Consejo superior de misiones (1948)1 y del Arma Submarina de la Armada Española (1946).