La paz remedio infalible

Columnas de Opinión
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El día veintidós del presente mes cuando quieran ser las siete de la noche, el país ya ha escogido quien será el nuevo inquilino del Palacio de Nariño.

Por la manera irresponsable que se manejó el país en los últimos cuatro años, no creo que el pueblo colombiano se atreva a repetir una ideal semejante al Castrochavismo.

La experiencia nos ha mostrado que todo gobierno dictatorial es una tortura para el pueblo. Nuestros vecinos venezolanos no quisieran repetir un segundo más del gobierno que por veintisiete años padecieron.

Mucho de ellos no han puesto en alerta para que no caigamos en la cadena de tormentos que ellos aún no han dejado de padecen.

Llevamos cuatro años confrontando una verdadera crisis insuperable, estamos acercándonos a un vivir adosado a una marea ascendente de homicidios, una escasez trabajo simplificado por las extorciones, si llegásemos a simplifica en un alto porcentaje la iliquidez que nos azota, es necesario fomentar el trabajo, el trabajo sea intelectual, o sea manual, es el verdadero y más importante patrimonio de un país, el trabajo es la esencia de la paz, si todos trabajamos, encontraremos la paz, el trabajo es la paz.

Hoy el país afronta un medio de vida irresistible, la patria anhela vivamente una política franca y sana sin tapujos ni encrucijada, el país necesariamente debe ser higienizado.

Pero capturando a los protagonistas del desorden y soltarlos a pocas horas de su captura, no contribuye a gestar la paz.

En poco tiempo se cumplirá un año en que una caravana de la UNP en las vías de Antioquia fue capturado alias Calarcá, uno de los más grandes cabecillas del protagonismo de la subversión en nuestro país, sin embargo, en un giro inesperado, fue dejado en libertad por orden del presidente Petro, este hecho provocó críticas dentro de las filas de la Fuerza Pública, quienes estuvieron al frente del operativo y lamentaron la oportunidad perdida para desmantelar la organización criminal.

La ciudadanía toda debe empeñarse tozudamente para que conserve y acreciente este espíritu de respeto a la ley, a la autoridad y al respeto militar, con eficacia propia de una nación a sus derechos al mismo tiempo que a sus deberes.

En su programa de gobierno el presidente Petro incluyó la paz total, pero si se empieza a liberar a los protagonistas de las guerrillas, la paz total se eclipó, la subversión a multiplicarse, y el pueblo seguirá poniendo los muertos sin que el presidente encuentre un mecanismo como detenerlos. Este gobierno no está para fomentar la paz sino ampliar y acrecentar la subversión.

El domingo veintiuno mi sufragio será para aquel que nos siembre alegría y nos coseche la paz para la patria que está irrevocablemente necesitada de ella.

En lo poco que falta para la culminación de este gobierno, no encontraremos la paz, más bien preocupémonos qué podemos hacer para superar sus quebrantos.

Mi voto será para aquel que ha prometido al pueblo el acoso a la guerrilla, atacar el narcotráfico y para aquel que ha prometido la paz. Ustedes saben quién es, yo no se lo nombro.  

Columna de Opinión e-mail: jaiisijuana@hotmail.com