El Señor da a conocer su Victoria
No lleven nada de dinero en el cinturón, ni monedas de oro, ni de plata, ni siquiera de cobre. No lleven bolso de viaje con una muda de ropa ni con sandalias, ni siquiera lleven un bastón. No duden en aceptar la hospitalidad, porque los que trabajan merecen que se les dé alimento.
Cada vez que entren en una ciudad o una aldea, busquen a una persona digna y quédense en su casa hasta que salgan de ese lugar. Cuando entren en el hogar, bendíganlo. Si resulta ser un hogar digno, dejen que su bendición siga allí; si no lo es, retiren la bendición.
Reflexión: Jesús en su doctrina sobre lo material, siempre ha hablado de la despreocupación que debemos tener sobre el mañana. No llevar dinero, comida para después, vestido de repuesto, zapatos ni nada de estas cosas, que aparecen como necesarias, sino confiar y abandonarse en la Voluntad del Señor.