Lo que enfrentará el próximo gobierno no es fácil y como se dice muy popularmente, “no hay olla que raspar por que se la llevaron”, tienen que cumplir con lo prometido en campaña, que no es más que satisfacer las necesidades básicas de los colombianos.
El período presidencial de El Tigre, como se llama popularmente al presidente electo, Abelardo De La Espriella, debe dar un giro en la agenda medioambiental del país con el retorno de las pruebas piloto de 'fracking' y la suspensión del control letal de los hipopótamos introducidos por el narcotraficante Pablo Escobar, lo que causa preocupación entre ambientalistas que detallan los desafíos que enfrentará la futura administración.
Frente a la discusión política que comenzó durante la campaña presidencial, se han identificado las principales problemáticas medioambientales del país que deben tener cabida en el próximo gobierno que asumirá el 7 de agosto.
Uno de los desafíos será frenar el avance de los grupos armados ilegales en ecosistemas estratégicos como la Amazonía, la Sierra Nevada de Santa Marta y la costa del Pacífico, donde su presencia ha aumentado la minería ilegal, la deforestación, el tráfico de madera y la expansión de economías ilícitas. Al respecto, el Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, determinó que la deforestación aumentó un 6% en la Amazonía colombiana durante 2025, con respecto a 2024. Verdaderamente es preocupante esta situación que se presenta preocupantemente en algunas zonas donde están los grupos armados dejando como resultado altas tasas de deforestación durante el control territorial de las Farc y luego del acuerdo de paz de 2016, la deforestación se aceleró por un vacío de gobernanza.
Es así que se enfatiza que el desplazamiento forzado y el crecimiento de las economías ilícitas promovieron la contaminación del agua, la tala de bosques y el asesinato de líderes indígenas, que en 2025 sumó 187 casos. Por otro lado, la institucionalidad del Estado está debilitada en las regiones, por lo que el nuevo Gobierno tiene el desafío de implementar un modelo de sostenibilidad financiera que permita un mayor control.
Capítulo especial merece el caso de los hipopótamos. Lo que comenzó como un capricho de Escobar, de traer a Colombia cuatro hipopótamos para su zoológico particular, se convirtió cuatro décadas después en un grave problema ambiental y de seguridad en el Magdalena Medio, en el centro del país, donde esta especie se reprodujo sin control hasta convertirse en un peligro. Debido a esto, el Gobierno de Colombia anunció en abril un plan de manejo de los paquidermos que incluye la eutanasia a por lo menos 80 ejemplares durante el segundo semestre de este año, para evitar su reproducción.
Ante esta situación, el ministro de Ambiente designado por De la Espriella, Fabio Arjona, aseguró que el control letal no va a ser una solución y que están trabajando en una propuesta más inteligente, que seguramente no pondrá en riesgo la vida de los animales.
El ministro designado debe descartar por cuestiones de sensibilidad, así sea una de las acciones recomendadas por el Convenio sobre la Diversidad Biológica, este planteamiento actual del gobierno de Gustavo Petro; se debe definir el tema de los hipopótamos después cuando se tenga una solución menos agresiva y más reflexiva.
Una de las propuestas más defendidas por De La Espriella durante la campaña fue retomar el 'fracking', una técnica de perforación en el suelo para extraer gas y petróleo y el presidente electo fue muy enfático en volver a insistir que exploración no se realizará en áreas protegidas ni en páramos, como afirman sus contradictores para desvirtuar la realidad y crear una mala atmósfera y construir una narrativa socialista, para después crear un caos social.
Esta técnica del 'fracking' tiene resultados positivos; hay muchas experiencias y criterios de técnicos de la industria petrolera que han desarrollado procesos de 'fracking' de manera exitosa en otras partes del mundo y así va a ser en Colombia, bajo el gobierno de El Tigre.
El Gobierno de De La Espriella también tiene el reto de aumentar la presencia del Estado en zonas alejadas, garantizar el suministro de agua potable, proteger los bosques e implementar la ley de trazabilidad ganadera y estamos seguros que así será.