En el hecho ocurrido en pleno sepelio del hombre en el Cementerio Jardines de la Eternidad del Sur de la capital del Atlántico y que le costó la vida a la fémina, una menor de edad también fue asesinada.
Una venganza, es la primera hipótesis que manejan las autoridades con relación a los dos casos criminales ocurridos el pasado domingo en Santa Marta y las afueras del Cementerio Jardines de la Eternidad del Sur de Barranquilla este martes por la mañana, que según las pesquisas guardarían alguna relación.
Ante lo ocurrido, se adelantan las acciones pertinentes para dar con la identidad y paradero de los responsables del atentado a tiros ocurrido en la capital del Atlántico en el que fue acribillada a tiros la samaria, Yuleidis Vargas Márquez, cuando asistía a las exequias de su compañero sentimental identificado como Manuel Ricardo Ingirio García, asesinado de varios impactos de bala cuando departía en la puerta de su casa con su mujer en el barrio San Pablo en el sur de la capital magdalenense.

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En la balacera que acabó con la vida de la mujer, dos personas más resultaron baleadas, entre ellas, una menor de edad, quien dejó de existir cuando recibía asistencia médica en una clínica de la esa ciudad.
Se supo que, en el recorrido fúnebre en medio de la tristeza, todo era tranquilidad hasta cuando dos desconocidos en que se movilizaban en una motocicleta atacaron a tiros a Vargas Márquez, quien murió de forma instantánea.
Por la situación, un grupo interinstitucional conformado por Policía y Fiscalía de Santa Marta y Barranquilla adelantan las investigaciones de manera mancomunada para establecer los móviles, de los que no se descarta que la mujer haya sido asesinada para que no quedaran testigos del acontecimiento ocurrido en el sitio conocido como ‘Rincón Guapo’ del sur samario.
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