Se temía que la imputación de Trump provocase la salida en masa de sus partidarios a las calles, pero hasta el momento las protestas de apoyo han sido muy escasas.
John Kirby, uno de los portavoces de la Casa Blanca, enfatizó que no se han detectado "amenazas activas", pero que, por precaución, el Gobierno está siguiendo de cerca la situación y se está coordinando con autoridades estatales y locales en caso de que necesiten ayuda.
"Estamos siguiendo esto tan de cerca como podemos para estar preparados", manifestó en una conferencia de prensa telefónica.
Kirby subrayó que "la violencia no tiene lugar en Estados Unidos", pero consideró que cualquier protesta pacífica ofrece "mucho valor" para la democracia del país.
La Casa Blanca ha evitado pronunciarse concretamente al respecto. Un día después de que el jueves se conociera la imputación, el presidente de EE.UU., Joe Biden, respondió a varias preguntas sobre el tema con la frase: "No tengo comentarios sobre Trump", que repitió varias veces.
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Los seguidores de Trump han convocaron una manifestación en el aeropuerto de Palm Beach (Florida) para despedir al exmandatario (2017-2021), quien viajó este lunes a Nueva York para comparecer hoy ante la Justicia.
Además, este martes habrá una protesta en Nueva York en el parque Collect Pond, situado justo enfrente del tribunal de Manhattan en el que se espera que comparezca Trump.
Esa protesta arrancará a las 12.00 del mediodía poco antes de la comparecencia del exmandatario, y está previsto que participe entre otros la congresista republicana ultraconservadora Marjorie Taylor Green.