Hoy toda la comunidad cristiana se encuentra lista para la procesión del Domingo de Ramos por las calles de la ciudad, hasta llegar a las parroquias y celebrar la misa de la pasión. Con una procesión antes de la Eucaristía las parroquias de Santa Marta recuerdan la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén. Con la llegada de este día, comienza la Semana Mayor que comprende la profecía del triunfo pascual de Cristo.
En Santa Marta, el padre Andrés Felipe Castillo, de la parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa en Guachaca, explicó el significado espiritual de esta celebración y el compromiso que representa para los creyentes.
“El Domingo de Ramos no se puede tildar como una conmemoración histórica. Es una invitación a que dejemos entrar al Señor en nuestras vidas, en nuestros corazones”, expresó el sacerdote, quien hizo énfasis en que esta entrada de Jesús no debe quedarse en lo simbólico, sino traducirse en acciones concretas: encuentro con la Palabra, participación en los sacramentos, oración y vida de fe.
Para el padre Castillo, esta jornada también invita a los fieles a convertirse en puentes para que otros se acerquen a Dios. “Debemos permitir que otras personas también lo reciban. A través de nuestra caridad, de nuestro apoyo, de una palabra de aliento, e incluso con el testimonio de nuestra vida”, afirmó.
El sacerdote recordó que, aunque Jesús fue recibido con alegría y júbilo en Jerusalén, también era consciente del sufrimiento que le aguardaba. “Así también nosotros vivimos alegrías, pero enfrentamos dificultades. En ambos momentos, debemos aferrarnos al Señor. Él es nuestra esperanza para seguir adelante”, concluyó.
La parroquia de Guachaca, como muchas otras en Santa Marta y el Magdalena, llevará a cabo procesiones y eucaristías para conmemorar esta fecha, invitando a la comunidad a vivirla con recogimiento y compromiso espiritual.