Los microorganismos que habitan en nuestros pulmones

Un miembro de la Asociación Alemana de Protección de la Naturaleza (NABU) coloca unos pulmones gigantes simbólicos en las inmediaciones del Parlamento Europeo.

Salud
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Tradicionalmente se consideraba que los pulmones sanos eran órganos estériles. Sin embargo, en los últimos años se ha descubierto que los pulmones albergan diversos tipos de microorganismos e, incluso, se cree que algunos de ellos ejercen un papel protector frente al asma.
Nuestro cuerpo sirve de hogar a millones de microorganismos. Algunos de estos “inquilinos” desarrollan tareas muy beneficiosas para la “propiedad”; otros simplemente se dedican a alimentarse sin dejarse notar; pero también están los que causan desperfectos y dan problemas.

En este sentido, los especialistas de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) explican que se conoce como microbiota al conjunto de microorganismos (bacterias, hongos, aqueas, virus y parásitos) que reside en nuestro cuerpo. Estos microorganismos pueden ser “mutualistas, comensales y patógenos”, aclaran.

Una microbiota muy personal

“Desde el nacimiento, existe una relación simbiótica entre la microbiota y nuestras células que evoluciona con el tiempo adaptándose a los cambios. Por su enorme capacidad metabólica, se ha considerado a la microbiota como un ‘órgano’ imprescindible para la vida y con influencia en la salud y en la enfermedad”, indican este grupo de médicos y científicos.



Además añaden que “su composición presenta particularidades y características propias en cada individuo y puede variar en función de la base genética, la dieta y la interacción con el medio ambiente”.

Desde la SEIMC, indican asimismo que en cada una de las localizaciones de nuestro cuerpo, como la piel, las mucosas, el tracto respiratorio, la vagina o el tracto digestivo, podemos encontrar ecosistemas microbianos complejos y adaptados a las particularidades de cada nicho.

La microbiota intestinal es la que más se ha estudiado ya que es la más abundante y sus muestras son relativamente fáciles de obtener.

En cambio, la microbiota respiratoria se empezó a estudiar más tarde ya que se consideraba que el pulmón sano era un órgano estéril y la obtención de muestras es más compleja.

“A partir de 2010 se confirmó que el pulmón sano no es un órgano estéril, sino con una microbiota pulmonar, mientras que antes se atribuía la presencia de bacterias en el tracto respiratorio inferior a enfermedades”, señala Juan Luis García Rivero, neumólogo del Hospital de Laredo, en Cantabria (norte de España), y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

La microbiota respiratoria influye en el estado de salud o enfermedad. Los neumólogos relacionan los cambios en su composición con el desarrollo de patologías, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o el asma.

De hecho, gracias a nuevas técnicas de secuenciación de genes, se han conocido el tipo de microorganismos que habitan en el pulmón del paciente con asma y cómo la diversidad de bacterias, virus y hongos interactúa con el sistema inmune.

Organismos que provocan o protegen del asma

Distintos estudios han observado cambios diferenciales en la microbiota de pacientes asmáticos.

Al compararla con la de sujetos sanos, la microbiota de los pacientes con asma presenta una mayor carga bacteriana, sobre todo del género proteobacteria, y una menor diversidad en su vía aérea inferior.
En cambio, las bacterias de los géneros “Firmicutes” y “Actinobacteria” son más comunes en sujetos sanos. Además, la microbiota de los pacientes con asma leve se parece más a la de aquellos que tienen asma grave que a la de los sujetos sanos.

“Más recientemente también se ha conocido que existe relación entre la microbiota y ciertas características del asma como la gravedad de la enfermedad, la resistencia al tratamiento o la hiperreactividad bronquial. De hecho, algunas de las bacterias podrían potenciar la respuesta alérgica de la vía aérea”, explica el doctor García Rivero.

El neumólogo indica que otros estudios han demostrado que la resistencia a los corticoides, que son fármacos utilizados para tratar el asma y otras patologías, podría estar relacionada con modificaciones en la microbiota de los pacientes.

Así, los que son resistentes a los corticoides presentan mayor carga de proteobacterias, incluyendo “Neisseria” y “Haemophilus”. Mientras, en los pacientes sensibles a estos medicamentos predominan las bacterias de las familias “Bradyrhizobium” y “Fusobacterium”.

Asimismo, estudios en recién nacidos han puesto de relieve que un aumento de la carga bacteriana de “Streptococcuspneumoniae”, “Haemophilusinfluenzae” y “Moraxellacatarrhalis” se asocia con un incremento del riesgo de asma y de sibilancias recurrentes en los nacidos de madres con asma bronquial.

Además, estas mismas bacterias se han relacionado con la aparición de asma cuando se aíslan en la orofaringe de neonatos.

Pero los microorganismos no solo se asocian con la aparición o la progresión del asma, sino que algunos de ellos tienen un efecto protector. /Reportajes EFE

A veces, problemas como el asma lo causa la microbiota en los pulmones y, en otras, otro tipo de bacterias nos protegen de ella.



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