En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente’. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda». Reflexión: La reacción del ser humano es dejarse llevar por la reacción primaria que llevamos dentro, como los animales, pero a diferencia de ellos, los hombres tenemos la posibilidad de razonar y pensar antes de actuar.