Cada cuatrienio el mundo futbolístico hace su peregrinaje ritual hacia el país sede del torneo deportivo más importante del planeta, pero hay una excepción; la Segunda Guerra Mundial interrumpió esa cita ecuménica; en 1942 y 1946 no se realizó el torneo. Esta competencia está llena de mitos, estadísticas, “maldiciones” y otras circunstancias que se han acumulado durante casi un siglo, desde 1930 a la fecha.
Ya desde el primer torneo se presentaron algunas curiosidades. Fue el único que no tuvo eliminatorias; los 13 países participantes fueron invitados; la aviación comercial de entonces era de corto vuelo, y los europeos debieron atravesar el Atlántico en barco navegando entre 2 y 3 semanas. El partido inaugural se jugó con dos balones, uno en cada tiempo, uno argentino y otro uruguayo, pues ningún equipo gustaba del esférico ajeno; el árbitro John Langenus fue salomónico. La Copa Jules Rimet, que ganó Brasil definitivamente, tiene varias historias; durante la Segunda Guerra el vicepresidente de la Federación Italiana, Ottorino Barassi, temiendo un robo nazi sacó el trofeo del banco donde estaba guardada; la guardó en una caja de zapatos debajo de su cama; la devolvió al banco cuando finalizó la guerra. Fue robada dos veces; la primera en Londres, 1966; fue sustraía de una vitrina mientras se exhibía en el Methodist Central Hall. El perro Pickles descubrió la Copa envuelta en periódicos, debajo de unos arbustos; el torneo se desarrolló con normalidad; dicen los ingleses que recuperar la Copa les ayudó a ganar el torneo. El segundo robo ocurrió en la Confederación Brasilera de Futbol, 1983. Tras un asalto armado, el trofeo de oro macizo fue fundido por un joyero argentino, Juan Carlos Hernández; se cree que el oro fue vendido en forma de lingotes. La actual es una réplica exacta de la original; la base verdadera, en lapislázuli, apareció en los sótanos de la FIFA en Suiza en 20015.
La Copa Mundial se juega entre los países afiliados a la FIFA; hay más naciones inscritas que las reconocidas por la ONU; el Reino Unido participa con cuatro selecciones diferentes. Hasta ahora, solo Europa y Suramérica han ganado el máximo trofeo. Los europeos han estado presentes en casi todas las finales, excepto en Uruguay 1930 y en el maracanazo de 1950. Por cierto, para Brasil parece haber una “maldición”: perdió la final en 1950 y en 2014 los alemanes los eliminaron por goleada, 7-1. En el torneo de 1950, la India clasificó sin rivales, pero no fue al torneo; la versión oficial dice que fue por carencia de recursos; acababa de independizarse de la corona británica. Según la leyenda, la Fifa no los dejó participar descalzos, como solían jugar. Una nación inexistente jugó un Mundial: Serbia y Montenegro, cuando inició su participación en el Mundial de Alemania, 2006, había dejado de existir legalmente gracias a la independencia de Montenegro. Siguieron la competencia bajo ese nombre; eliminados en primera fase, la selección fue disuelta. Hasta ahora ningún técnico extranjero ha ganado la Copa Mundo; los triunfadores siempre han sido técnicos nacionales. Son muchas historias interesantes por conocer.
Columna: Coloquios y Apostillas
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