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Universidad del Magdalena: antorcha luminosa en el Caribe en educación

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Hermes Henriquez Algarín

Hermes Henriquez Algarín

Columna: Opinión
e-mail: herhen70@hotmail.com


La historia de innumerable hechos liderados por los actores de la comunidad universitaria, labra el camino donde la recompensa a su utopía llegará. La Universidad del Magdalena, continua alcanzando importantes logros que la erigen como digna antorcha luminosa en el Caribe.

Una historia marcada de trayectos con frustraciones y retos, dificultades y desafíos, desaciertos y aciertos, dolor y felicidad, inestabilidades y triunfos, crisis y reformas, siembras y cosechas, entre otras lecciones aprendidas en este significativo y fructífero proyecto de Universidad que deja huellas que impactan en la formación de cada generación de estudiantes y su contribución para el bienestar de la sociedad desde las funciones misionales de docencia, investigación y proyección social.

La Universidad en su corta, revolucionaria y moderna trayectoria, alcanzó logros que a otras de su similar condición, le representó mayor tiempo, esfuerzo y recursos para llegar al desarrollo que la alma mater ha alcanzado en la historia de la universidad en Colombia.

Importantes resultados en materia de infraestructura, modelo de gestión universitaria, oferta de programas académicos de pregrado y postgrado, cobertura educativa, calidad en procesos administrativos, calidad de programas, calidad institucional, proyección social, formación docente, investigación, publicaciones, entre otros que la apuntalan como una universidad acreditada.

Estos resultados en medio de las infortunadas condiciones impuestas por la pandemia del Covid-19 y las limitantes en las transferencias de la Nación, suponen un reto para la actual administración de la Universidad que debe realizar importantes esfuerzos para mantener e impulsar lo alcanzado por este importante proyecto de universidad de los Magdalenenses. En este contexto, la universidad pudo mantener la acreditación institucional, la certificación de los procesos administrativos, dotar el bloque de aulas Río Magdalena, apostarle a la inclusión, la innovación, la ampliación de la oferta de postgrados, acreditación de programas, fortalecimiento de las tecnologías de la comunicación a través de bloque 10 y el Creo, fortalecimiento de los programas de bienestar, fortalecimiento de la investigación, las alianzas con el sector público a través de convenios con alcaldías, permanencia de estudiantes mediante reformas a los procesos académicos en tiempos de Covid-19, actualización del modelo académico a través de resultados de aprendizaje, ampliación de la oferta de programas de educación, entre otros aspectos.

Sobre este último aspecto, la Facultad de Ciencias de la Educación, se destacó con su importante oferta académica de más de diez programas de licenciatura, entre ellos: Licenciatura en artes, ciencias naturales y educación ambiental, educación campesina y rural, educación infantil, etnoeducación, informática, lenguas extranjeras con énfasis en inglés, literatura y lengua castellana, matemáticas, química, tecnología y preescolar.

La Facultad, también amplió su oferta de programas de especialización, maestría y doctorados, a través la Especialización en docencia universitaria, las maestrías en educación, enseñanza de las ciencias naturales, enseñanza del lenguaje y la lengua castellana, enseñanza de las matemáticas y los doctorados en ciencias de la educación y educación, interculturalidad y territorio.
Esta importante oferta de programas en educación representan para el caribe y el país, una oportunidad para la formación de los futuros maestros y profesionales, al tiempo, representa para la Facultad, el reto de formar con calidad y pertinencia a las nuevas generaciones de maestros que deberán contribuir en el logro de mejores resultados en la calidad y formación de las nuevas generaciones que claman por equidad, igualdad, calidad.

No obstante estos logros, la Universidad y la Facultad de educación tienen el reto de implementar y garantizar las condiciones de calidad de los programas, los resultados en la prueba Saber Pro, así como, las condiciones administrativas y financieras de base para el desarrollo de la nueva oferta de programas, entre otros aspectos del orden institucional.