Hace unos días, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sancionó una ley que tiene como objetivo prohibir la aplicación ‘TikTok’ en todo el territorio nacional.
Todo se ha dado dentro de la disputa entre el Gobierno de Estados Unidos para disminuir la influencia de China dentro de su territorio, lo que ha llevado a que los legisladores de los dos partidos más reconocidos en EE UU presionen para que dicha ley, sea aprobada de manera satisfactoria y así, obligar al propietario de TikTok: Byte Dance, a vender la conocida red social.
Wall Street no ha demorado en pronunciarse y ha colocado entre ojos a un ejecutivo de videojuegos llamado Bobby Kotick, antiguo CEO de Activision Blizzard. Si bien, su reputación no ha sido la mejor debido a varios escándalos que llevaron a que la compañía decayera, se sospecha que podría ser el próximo propietario de la popular red social TikTok.
Entre estos escándalos incluyeron acusaciones contra él como lo fueron de discriminación de género y acoso sexual en Activision Blizzard. Toda esta presión mediática llevo a que el conocido Bobby Kotick, antiguo dueño de Activision, vendiera la compañía a Microsoft por el valor de u$69 mil millones.
Los legisladores que se encuentran detrás del desarrollo del proyecto de ley antes mencionado, aseguran que el gobierno de China puede forzar a ByteDance a que entregue los datos de los 170 millones de usuarios que tiene la aplicación en el país (EE UU).
En el caso de aprobada la ley por la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, si ByteDance no vendiera TikTok en el término de 6 meses, podría verse enfrentado a una suspensión y a consecuencias legales para funcionar.
ByteDance, en contraposición alega por medio de una demanda la imposibilidad de la venta forzosa, lo que conlleva a que la prohibición que se pueda dar de TikTok se encuentre aún postergada dentro de varios años mientras se concilia o se resuelve mediante el proceso dicha disputa entre ambos gobiernos.
También se alega que se le debe impedir al gobierno la imposición de prohibirle a 170 millones de usuarios su derecho a la libre expresión, pues, esto no solo conllevaría a la vulneración de sus derechos, sino que afectaría de raíz la comercialización de miles de negocios que dependen de TikTok para la efectiva publicidad de sus productos o servicios.