Una cita con la historia

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger

Tenemos samarios magdalenenses y habitantes todos de la Región Caribe en particular y del país en general, una cita inaplazable con la historia de cara a los próximos comicios presidenciales de este 21 de junio.

Estamos en un momento decisivo del devenir republicano, en el que desde el otero de lo que padeciendo estamos, apelar debemos a lo trascendente, a lo importante, a lo fundamental, pensando en nuestro porvenir y en el de las progenies del mañana. Son estas elecciones una gran oportunidad para como pueblo elevar con espíritu elevado nuestro hacer democrático a proporciones épicas, a un momento sublime, glorioso, que nos permita salirnos de esa lúgubre oscuridad en la que hemos estado sumidos desde tiempo inmemorial.

Oportunidad feliz se nos brinda ante la posibilidad y también probabilidad de elegir por vez primera un mandatario de este Caribe Inmortal en la figura del Dr Abelardo de la Espriella Otero. Es esta una responsabilidad generacional que marcar debe puntos de inflexión en la memoria colectiva, sobre la base de fundamentales objetivos como es, además de la importancia que reviste, lo urgente de una decisión que conscientemente no podemos posponer más bajo ningún punto de vista; de ahí que imperativo sea trascender nuestro voto y marcar con ello un sentido de propósito superior en qué sellado esté el grande compromiso que nos debemos con nuestro terruño, con nuestras familias  y respecto de recordar con responsabilidad manifiesta que las acciones de hoy, juzgadas serán por las generaciones venideras y no podemos cargar con ese mal  como incómodo peso histórico.

Muchas y más han sido las injusticias cometidas contra las unidades territoriales todas de nuestra Región Caribe. Es hora ya de navegar con visión esperanzadora en aguas prósperas con uno de nuestras entrañas, sin los obstáculos que tradicionalmente se nos han impuesto por el solo hecho de ser Caribes. Es bien sabido que se va a recibir un país en crisis, en guerra contra una red de violencia, polarización y odio de gran alcance, una economía debilitada, un endeudamiento de mayúsculas proporciones, además de un largo etcétera de necesidades insatisfechas como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de muchos, pero también por nuestra incapacidad colectiva por no tomar las mejores  decisiones y preparar a la nación para una nueva era de bienestar, lo que señala la destrucción de la confianza y un temor persistente del declive de la Patria. De seguir como vamos es inevitable una próxima generación conviviendo con un sinnúmero de problemas reales y graves que no será fácil resolver y no podrá hacerse en poco tiempo si seguimos eligiendo mal y peor.

Comprender debemos que este 21 de junio tenemos que escoger la esperanza por encima del miedo y el propósito común por encima del conflicto y la discordia, proclamar con nuestro voto el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante mucho tiempo han desvirtuado nuestra política. Somos un país joven, pero ha llegado la hora de dejar de lado lo pernicioso y reafirmar nuestro espíritu de resistencia- escoger lo mejor que tenemos para merecer la oportunidad de un integral y superior bienestar. Afirmarnos y reafirmarnos en la grandeza que como caribes representamos.

No pongamos en duda la dimensión de nuestras ambiciones y actuemos en consecuencia, lejos de las manidas discusiones políticas que nos han consumido durante tanto tiempo, cambiar los malos hábitos  y hacer que se fortalezca la crucial confianza pueblo / gobierno. Samarios, magdalenenses y Región Caribe merecemos prosperar con seguridad y convicción duradera en cumbre de los superiores ideales que siguen iluminando el mundo y no vamos a renunciar a ellos por malas decisiones.

Interesa crecer, enfrentar con nuestro voto la amenaza que representa desviar el camino si optamos por lo inconveniente. Saber desempeñar el papel ciudadano que nos corresponde y ayudar a iniciar una nueva era de prosperidad. Buscar y procurarnos un nuevo camino hacia adelante, basado en intereses mutuos. Saber que la historia nos juzgará si no somos capaces de construir, por lo que no podemos seguir mostrando indiferencia sin tener en cuenta las consecuencias. Y mientras reflexionamos sobre el camino que nos espera, recordemos que está en juego el fundamento supremo sobre el que tenemos que apoyarnos como nación y es la realidad que viviendo estamos y no podemos dejar nuestra huella en un destino incierto que es el que nos espera de seguir errando en contra de nosotros mismos. El Gran Arquitecto del Universo nos bendiga, nos proteja y nos ilumine sabiendo votar por un caribeño, como lo es Abelardo De la Espriella Otero con firmes vínculos con Santa Marta, tal como acontece con el Candidato a la Vicepresidencia José Manuel Restrepo.  

e-mail: rubenceballos56@gmail.com twitter: @ceballosruben56

Síganos en nuestras redes

Más Noticias de esta sección