Cuando aquel 24 de junio de 2014 Faryd Mondragón sustituyó a David Ospina faltando pocos minutos para terminar partido que se jugaba en Cuiabá, Brasil, y que Colombia ganaba cómodamente 4-1 ante Japón, se convirtió en el jugador más longevo en pisar una cancha mundialista.
Rompía Faryd el récord del delantero camerunés Roger Milla, quien con 42 años y 3 días le anotó un gol a Rusia a los 84 segundos de haber entrado, estableciendo una nueva hazaña: ser el jugador más viejo en anotar en un Mundial de Fútbol. Cuatro años después, en el Mundial de Rusia 2018, el portero egipcio Essam El-Hadary, de 45 años y 161 días, se convertiría en el futbolista más veterano de todos los tiempos en jugar un Mundial; inclusive, se dio el lujo de atajar un penalti frente a Arabia Saudita. El legendario portero italiano Dino Zoff, capitán de la azzurra, con 40 años y 4 meses, es el futbolista más veterano en levantar la Copa del Mundo; ocurrió en España 1982.
El Mundial que acaba de comenzar tiene una interesante lista de veteranos, algunos de ellos con posibilidad real de obtener la Copa del Mundo: tres de los más grandes futbolistas de la historia serán capitanes y conductores de sus selecciones. Cristiano Ronaldo, con 41 años, ha ganado casi todo con Portugal, excepto el Mundial; Luka Modrić, con 40 años ya fue subcampeón en Rusia con la sorprendente Croacia; además, ganó el Balón de Oro como el mejor futbolista de ese torneo; Lionel Messi cumplirá los 39 años durante la competencia orbital; aspira a repetir consecutivamente con Argentina, la actual campeona, algo que parece muy difícil. Solamente dos naciones lo han logrado: Italia en 1934 y 1938, y Brasil en 1958 y 1962; pero el argentino es quien más partidos ha disputado en la historia de los mundiales, con 26 apariciones. CR7 tiene 22, y es poco probable que alcance a Messi; los gauchos solo necesitan clasificar a la siguiente ronda. Otros veteranos estarán presentes en este mundial, con escasas opciones: Craig Gordon, con 43 años, custodiará la valla de Escocia; el mexicano Memo Ochoa, con 40 años, es uno de los porteros de México. Edin Džeko, de Bosnia y Herzegovina, y el alemán Manuel Neuer, ambos con 40 años, estarán en los gramados; y Fernando Muslera, con 39 años, aspira a la titularidad de Uruguay. Hay otros veteranos en este torneo, con posibilidades marginales de llegar a una final.
El promedio de edad de las selecciones participantes es relativamente alto: Irán muestra una cifra de 30.46 años; Panamá la secunda con 30.38 y Colombia llega a 30.12. Brasil, con 29.27 y Argentina, con 29.04, aspiran a levantar el máximo trofeo. Hay una curiosidad posible: si Colombia pasa de segunda en su grupo y España de primera, nuestra selección encabezada por James Rodríguez, que cumplirá 35 años en el Mundial, podría enfrentar a dos de los futbolistas más jóvenes del Mundial con opciones campeonar: Lamine Yamal, de 18 años, y Pau Cubarsí, de 19. En ese caso, habrá competido contra las dos selecciones ibéricas. Cada torneo orbital trae sorpresas y nuevas marcas: ¿cuáles serán batidas en este mundial? ¿Quiénes serán los protagonistas? Hay muchas expectativas por el desempeño de esos cracks.
No hace mucho tiempo, un jugador de 30 años era considerado viejo, y los retiraban de los equipos profesionales para salir a sobrevivir. Hoy, con los extraordinarios avances de la medicina deportiva, la nutrición, la preparación física y psicológica, el apoyo de manejadores y familiares, y una responsabilidad creciente de los deportistas, la vida media en la alta competencia es más prolongada. Las mejores condiciones económicas contribuyen a la tranquilidad después del retiro. El mundo deportivo espera la aparición de nuevas estrellas en esta competición, y que tengan larga vida alegrando a sus seguidores ¿Cuántos de esos jóvenes llegarán a la cima y se mantendrán tan vigentes como sus émulos?