Qué nos impide la unidad de criterio

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger

Escrito por:

Jesús Iguarán Iguarán

Jesús Iguarán Iguarán

Columna: Opinión

e-mail: jaiisijuana@hotmail.com


Se le puede llamar oposición a un grupo de legisladores con diversas postura ideológica que busca o tal vez tengan como consigna adueñarse del poder fomentando con ardor bélico el caos mediante huelgas y alterando constantemente el orden social mediante desórdenes callejeros cuyo objetivo es conspirar y acabar de postrar, aniquilar y lesionar a país, cuya conducta apátrida e insaciable no los hace merecedores de una remoción, como tampoco sus “voces de pontífices” han hallado eco en el pueblo colombiano.

Hasta ahora sus palabras santas, sus cadenas sabias, sus homéricas luchas, sus inquietudes volcánicas sin espíritu de asociación, se encuentran tan distanciado de privilegios que sólo han llevado al pueblo a una peregrinación luctuosa.

Los legisladores del país deben comprender que nos encontramos en una situación caótica, que la prosperidad económica de un país, no se improvisa ni se crea por ensalmos, ni interponiendo obstáculos que traben iniciativas que van en detrimento del progreso. Sí en verdad queremos al país debemos adoptar una cadena de factores donde se debe fomentar la armonía interna, seguridad social, trabajo constante y ordenado, leyes adecuadas, discretas franquicias a la iniciativa individual, estímulo a la industria, probidad oficial y privada, espíritu de empresa, intensa propaganda en el exterior, voluntad, perseverancia, menos fanatismo, menos reglamentación, menos envidia, detenido estudio en las industrias posibles, ligas comerciales, unidad de circunspección para iniciar y llevar a cabo obras de mejoramiento, en una palabra , más ciencia, más iniciativa, más trabajo, menos corrupción, menos trabas al progreso, menos envidia.

Un módulo de criterio unificado es sin duda unidad importante del progreso económico, más ¿qué puede ser el gobierno sin el apoyo del Congreso, ni éste sin el país mismo, ni el país sin trabajo y sin estadísticas? Es ésta la contabilidad de las naciones. En un país bien organizado, todo se funda en ella. Es documentación del legislador, brújula del gobernante y una de las bases técnicas de la una buena administración pública. Sin estadísticas todo en esta materia es aventurado y empírico.

Es Estado es un individuo inmenso, háyase sujeto a las mismas contingencia que cualquier ciudadano; los dineros públicos deben manejare con la nimia escrupulosidad del de particulares; economía estricta, fiscalización, sanciones efectivas para los ímprobos, son condiciones sin la cuales es imposible vivir. Con los métodos que rigen entre nosotros, el Estado no es viable; es así como se camina a la bancarrota.

Hasta ahora la oposición no es más que un parasitismo devorador que consume, sin provecho directo para el país, las contribuciones nacionales que solo quieren acabar con esta casa de beneficencia llamada tesoro público; que raspa de la sobrehaz de la República la asquerosa lepra del peculado que se viste de diversos modos.

Acerquémonos a la filantropía, olvidémonos de ser apátridas, inclinémonos al esfuerzo propio, a la fatiga, al trabajo con honestidad, al tesón, a la austeridad, al olvido del deleite, para que pueda aparecer un día toda la gloria del pasado. Los legisladores hacen parte de del progreso de la nación, pues pueden contribuir a colocar a Colombia a la cabeza de este continente.


Más Noticias de esta sección

Publicidad