Perú se prepara para una reñida elección presidencial entre derecha e izquierda

La candidata derechista Keiko Fujimori (d) y el candidato izquierdista Roberto Sánchez posan durante un debate presidencial en Lima (Perú). EFE/ Paolo Aguilar

Internacional
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger
Keiko Fujimori y Roberto Sánchez disputarán la segunda vuelta en medio de preocupaciones por la inseguridad, la corrupción y la inestabilidad política.

Perú vivirá el próximo domingo una de las jornadas electorales más decisivas de los últimos años, cuando millones de ciudadanos acudan a las urnas para elegir al sucesor del actual gobierno y definir el rumbo político del país para el próximo quinquenio. La contienda enfrenta a dos candidatos con propuestas y visiones opuestas sobre el futuro de la nación: la conservadora Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez.

La campaña ha estado marcada por un ambiente de alta polarización y por el descontento de una parte importante del electorado, que observa con preocupación el aumento de la criminalidad, los constantes escándalos de corrupción y la inestabilidad institucional que ha llevado a Perú a tener varios presidentes en la última década.

Personas transportan material electoral, en el colegio Innova Schools en Lima (Perú). EFE/ Aldair Mejía


Las encuestas más recientes muestran una competencia cerrada, aunque con una ligera ventaja para Fujimori, quien busca llegar a la Presidencia tras tres intentos fallidos. Su propuesta se centra en el fortalecimiento de la seguridad, el impulso de la inversión privada y la recuperación del orden público frente al avance de organizaciones criminales y redes de extorsión.

Por su parte, Sánchez ha basado su discurso en la necesidad de impulsar transformaciones sociales y económicas que beneficien a los sectores más vulnerables. El candidato ha defendido una mayor participación del Estado en la economía y ha planteado reformas orientadas a reducir las brechas sociales existentes en el país.

Le puede interesar: Trump respalda a Abelardo de la Espriella tras victoria en primera vuelta presidencial

Los analistas consideran que el próximo gobierno enfrentará desafíos complejos, entre ellos la lucha contra la delincuencia, la recuperación de la confianza ciudadana en las instituciones y la generación de empleo formal. Aunque la economía peruana mantiene indicadores relativamente estables, persisten problemas estructurales relacionados con la informalidad laboral y actividades ilegales que afectan diversas regiones.

El presidente electo asumirá funciones el próximo 28 de julio y deberá gobernar junto a un Congreso fragmentado, escenario que podría influir en la gobernabilidad durante los próximos años.

Más Noticias de esta sección