Buen ejercicio

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Escrito por:

Jairo Franco Salas

Jairo Franco Salas

Columna: Opinión

e-mail: jairofrancos@hotmail.com

En el programa televisivo: Séptimo Día que dirige el periodista y presenta Manuel Teodoro, emitido hace pocas semanas, pude observar que se deseaba proyectar el encuentro, diálogo y convivencia de personas reinsertadas a la sociedad en la que a futuro convivirán.

 

Trataba el programa de actores que simulaban tener la condición de reinsertados: mujeres y hombres, quienes acudían a empresarios solicitando trabajo, pidiendo una segunda oportunidad, con una pregunta final a los televidentes: ¿usted vincularía laboralmente a un reinsertado en su empresa o negocio?

A muchos nos sorprendió tal ejercicio; pero de eso se trata que reflexionando, analicemos y opinemos bajo los parámetros de una sana convivencia. El mismo cuestionamiento en esta oportunidad quiero trasladarles apreciados lectores agregando otro: ¿seremos capaces de convivir con personas reinsertadas, expresidiarios rehabilitados? Volviendo al programa, algunos dijeron que no incorporarían laboralmente a esas personas; otros manifestaron que sí, además argumentaron que si no se les brindaba una segunda oportunidad, seguiríamos enfrentados por otros 50 años.

En el mismo escenario un exmilitar colombiano, asombrado, observando “el ejercicio fingido”, reclamó al dueño del establecimiento a quien un reinsertado solicitaba trabajo, cuando de manera airada le decía que siguieran en esas actividades al margen de la ley y le pedía que se le diera una segunda oportunidad a ese insistente solicitante.

El programa fingido, acto experimental, que en el momento preciso emitió Manuel Teodoro juntó con la presentadora María Lucía Fernández: “Malú” próximo al cese del conflicto armado, sacudió estructuralmente al pueblo colombiano o a quienes lo observamos; en muy pocos meses lo podremos estar viviendo no con actores, sino con protagonistas reales; buen ejercicio para que lo tengamos en cuenta; llegará el momento de madurar, crecer y entender. Por ahora necesitamos paciencia, mucha paciencia, para seguir adelante buscando la paz primero en nuestras familias, barrio, comuna, ciudad, país…

Se trata entonces de la vida en común y de la armonía que se busca en relación de personas que por alguna razón debemos permanecer en un entorno muy cercano. La sana convivencia: vivir en compañía de otro u otros aunque no compartamos las mismas ideas y tolerarnos; es más que un concepto abstracto; está muy ligado a la coexistencia pacífica y armoniosa de grupos humanos en un mismo espacio.

El filósofo Thomas Hobbes manifestaba que las personas son por naturaleza egoístas; hay que romper ese paradigma; pero más allá de las posturas filosóficas, casi todos los modos en los que se han organizado y enrutado, las personas a lo largo del tiempo incluyen con distintos matices, las dos naciones, dado que las personas vivimos combinando la ambición y el interés individual con necesidades y búsqueda de logros colectivos.

La medicina, la sociología y la sicología, consideran que una buena convivencia es un factor fundamental para una buena salud emocional y también para integrar a las personas. Como una reflexión final, inicialmente sería un interpretarse uno solo y luego colectivamente; eso nos hace falta; de esta forma tendremos más objetividad para analizar, aclarar y asumir decisiones.

Por: Jairo Franco Salas
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