Solidaridad para el pueblo wayúu

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Jairo Franco Salas

Jairo Franco Salas

Columna: Opinión

e-mail: jairofrancos@hotmail.com

El departamento de La Guajira ha trascendido por estos días a nivel internacional, pero no por la espectacular naturaleza que posee; se ha dado a conocer por la corrupción allí enquistada y por la extrema pobreza que viven los wayúu,

especialmente sus niños, quienes sobreviven día tras día en la desnutrición; aunque para el Gobierno Nacional esta situación no sucede, mediante una verdad formal que fijan las estadísticas y es que todo se suministra a estos aborígenes: salud, educación, recreación, alimentación a través de contratistas; pero la verdad verdadera es que la niñez wayúu muere de física hambre y no se toman los correctivos aún, se realizan por los organismos de control “investigaciones exhaustivas”, pero de allí no pasan; no se resuelve el problema.

La extrema pobreza que el Gobierno Nacional pretende adecuar en las estadísticas se está acabando; allí existe y persiste desde hace muchos años y se agudiza en el momento por el fenómeno de El Niño.

Ante esta cruda realidad que vive el pueblo wayúu a la que se muestran totalmente indiferentes gobierno y pueblo guajiro para solucionarla, surge la solidaridad en el resto del país para unidos, se aporte lo que requieren los wayúu, especialmente alimentos y el agua.

La solidaridad no es compasión, ya que esta es un sentir que nos permite acercarnos a estos aborígenes y manifestarles que estamos con ellos; en estos momentos conlleva un sentimiento de fraternidad, de empatía por el dolor del semejante. A través de la solidaridad enseñamos y sembramos para que otros se concienticen y hagan lo mismo.

Los wayúu, nativos de la península de La Guajira sobre el mar Caribe colombiano, habitan territorio de Colombia y Venezuela; ocupan un espacio de 15.300km2 en La Guajira y 12.000 km2 en el estado de Zulia Venezuela; terrenos áridos y de poca pluviosidad que no permiten cultivos, el 97% de la población habla su idioma tradicional. Un 32% habla el castellano.

Se estima que un 66% no ha recibido ningún tipo de educación formal. Según censo de 2005 son 240.413, 20% de la población indígena del país.

Se caracterizan por organizarse en clanes y su autoridad más destacada es el palabrero; viven en malocas, viviendas artesanales carentes de todos los servicios públicos; los wayúu se dedican al pastoreo, crianza de bovinos, aunque muy limitada por las condiciones ambientales; su lengua se denomina wayuunaiki compuesta de sus vocales y 16 consonantes.

Día tras día se van perdiendo muchos valores y el de la responsabilidad que deberíamos conservar no lo ejercitamos, por el contrario nos volvemos más  indolentes llegando a la crueldad.

Pero el hecho tan notorio, la muerte de cientos de niños wayúu por desnutrición que algunos quisieron ocultar, nos ha pellizcado y ha puesto a pensar en el futuro de esta etnia a todo el pueblo colombiano.

Es el momento para que por lo menos una vez, esta, actúen veedurías e interventorías u organismos internacionales de control ya que los existentes aquí no lo hacen y realicen el seguimiento de los recursos para el pueblo wayúu y estos sean entregados realmente y los disfruten plenamente.

Debemos entender que la solidaridad, tema que nos ha ocupado, sea un sentimiento que nos una; en acto social que resulta fundamental fomentar, no para buscar honores, reconocimientos o premios.

Los wayúu pertenecen a nuestra sociedad y deseamos que esta sea justa, que surja la dignidad con la igualdad de derechos. Finalizando ante la corrupción rampante, solidaridad presente.

 

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