Microondas y plásticos: sociedad peligrosa

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger

Escrito por:

Hernando Pacific Gnecco

Hernando Pacific Gnecco

Columna: Coloquios y Apostillas

e-mail: hernando_pacific@hotmail.com



La escena me impactó: un ciudadano hacía fila en la cafetería de un reconocido supermercado, pidió algún alimento de los que se comen calientes y cuando vio que se lo sirvieron en un plato de icopor y lo introdujeron en el horno microondas para calentarlo, rechazó el pedido, indicando que en su país (Francia, creo) está prohibido ese procedimiento.

 

 En Colombia, es normal y frecuente calentar alimentos sobre recipientes plásticos -generalmente poliestireno, o icopor que también llaman- en hornos microondas como fuente de calor. Sucede en cafeterías callejeras, en cadenas de grandes superficies, en los hogares y empresas e, incluso, en restaurantes de cierto postín. Probablemente esto no lo verá en Nueva York, Washington DC, San Francisco, Toronto, París o Londres. ¿Por qué en esas ciudades han puesto freno al uso de estos plásticos?

El primer problema es que el icopor y otros materiales plásticos (polietileno, poliuretano, polipropileno y PVC) con los que fabrican bolsas de mercado, vasos, platos, botellas, biberones, empaques y un sinnúmero de productos, son difícilmente reciclables; tardan entre décadas y cientos de años en degradarse completamente.

Muchísimos de los envases plásticos no degradables de alimentos van a los basureros, pero una buena parte termina en lugares indebidos: océanos, campos, ríos, calles, etc. Dice Douglas McCauley, profesor de Biología Marina de la Universidad de California, que los plásticos, en particular el poliestireno, representan serios problemas mecánicos y biológicos para los animales marinos.

Los primeros se originan por obstrucción intestinal y la consecuente muerte de los animales que los ingieren; por otra parte, el poliestireno, gracias a sus propiedades absorbentes, actúa como una esponja, empapándose y concentrando los contaminantes más dañinos de los mares, que matan a los animales que los comen al confundirlos con alimentos. Y esos peces y otras especies marinas llegan a nuestros platos…

Seis mil millones de kilogramos de basura son arrojados cada año a los océanos, casi toda constituida por plásticos, los que provocan la muerte de más de un millón de aves, 100.000 mamíferos e innumerables cantidades de peces y crustáceos. Sume ahora los derrames de petróleo, materiales radiactivos, metales pesados y demás contaminantes, y se explicará mortandad de peces, altas concentraciones de mercurio en especies marinas y en humanos, y toda una serie de problemas de salud.

 ¿Qué sucede con el ser humano y los plásticos? Existen riesgos mecánicos en infantes y discapacitados, por ejemplo. Cierta cantidad de niños mueren cada año por obstrucción respiratoria que les causa asfixia. Cada ocho segundos muere un niño por causas relacionadas con el consumo de agua contaminada. Sólo en India, se estima que por día mueren 1000 menores de edad por el consumo, la exposición prolongada o enfermedades relacionadas con la contaminación del agua. No le echemos toda la culpa al plástico, pero sí tiene una cuota muy grande.

En cuanto a los problemas químicos y toxicológicos, el asunto no es de poca monta: La combinación de plástico, altas temperaturas y grasa, libera tóxicos potencialmente cancerígenos (dioxinas y bisferoles) que son absorbidos por los alimentos, según lo explicó el Dr. Edgard Fujimoto, de la Universidad John Hopkins. Inclusive, los empaques de cartón pueden contener parafina que, al calentarse, liberan tóxicos. Si usted come frecuentemente alimentos calentados en microondas sobre plásticos, tiene riesgos de exposición crónica a esos tóxicos y, consecuentemente, mayor peligro.

Los responsables de fabricar y expender alimentos deben tenerlo en consideración: el ahorro de unos pocos pesos y la falta de conocimientos pone en riesgo a mucha población, con un gasto en salud muy superior al que por ello se economiza. Así, pues, no permita que le calienten sus comidas en microondas si están servidas en empaques plásticos.

Apostilla: Desde este espacio, siempre hemos clamado por la exaltación de la cocina colombiana, considerada potencialmente de alta categoría. Reconocimos el trabajo del Ministerio de la Cultura en el rescate de nuestras raíces y el esfuerzo de algunos referentes. Hoy tenemos la importante noticia del manifiesto de Fogón Colombia, firmado por 50 de los más importantes cocineros nacionales con el propósito de regresar a nuestras raíces.



Más Noticias de esta sección

Publicidad