Un acuerdo entre Cuba y Estados Unidos que abra la vía a los cambios políticos y económicos exigidos por Washington en la isla podría incluir concesiones de ambas partes, entre ellas decisiones potencialmente impopulares entre el exilio cubano.
En medio de la escalada en la presión de la Administración del presidente, Donald Trump, sobre La Habana, habrá decisiones que probablemente tome el Gobierno republicano "ue no dejarán satisfechos a todos dentro de la comunidad cubanoestadounidense.
Los especialistas en el tema están viendo una serie de factores que no hacen más que aumentar la presión sobre el régimen cubano, evidenciando que no hay vía de escape y uno de los acuerdos posibles entre Cuba y EE.UU. podría implicar concesiones por ambas partes.
EE.UU. lleva mucho tiempo exigiendo la liberación de los presos políticos, la reducción de la presencia de Rusia y China en la isla, ya sea en operaciones de inteligencia o en otros ámbitos, y la apertura de la economía cubana para que los ciudadanos puedan participar activamente en ella. Ante esto Washington podría flexilizar las sanciones sobre Cuba y permitir que se reanude el flujo de petróleo cortado por Trump en enero pasado que, si bien no ha sido la causa principal de la seria crisis humanitaria en la isla, la ha agravado.
En las últimas semanas, los dos países vecinos han establecido contactos a nivel diplomático, de inteligencia y militar que no han mostrado frutos, al menos de manera pública.
Ante la reciente acusación penal contra el expresidente Raúl Castro, de 95 años, las sanciones contra el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, miembros de la familia Castro y la amenaza de represalias contra inversores extranjeros en Cuba, La Habana ha recrudecido su retórica contra su histórico acérrimo enemigo.
A pesar de esta escalada, y aunque reconocen que la situación en la nación caribeña está llegando a su límite, ninguno de los expertos considera plausible una intervención estadounidense con tropas sobre el terreno.
Se están acercando a un punto de inflexión en lo que respecta a Cuba; los sistemas económicos centralizados no funcionan. Incluso aliados de Cuba, como China y Vietnam, abandonaron esos sistemas hace mucho tiempo.
Considero que el pueblo cubano merece escuchar eso de su gobierno: este sistema no funciona. Asimismo, a nivel político, se necesita un sistema que permita la rendición de cuentas, donde el Gobierno debe responder ante su propio pueblo.