Se prendieron las alarmas y todos ya avisados, tienen que tomar sus medidas de precaución y ayudar a enfrentar lo que se aproxima para el país, después de que el ministerio de Ambiente, confirmara que el fenómeno de El Niño llegará tres meses antes de lo previsto, y aseguró que será uno de los más intensos registrados desde 1950.
El fenómeno El Niño o simplemente El Niño, es un fenómeno o evento de origen climático relacionado con el calentamiento del océano Pacífico oriental ecuatorial, el cual se manifiesta erráticamente cíclico, que consiste en realidad en la fase cálida del patrón climático del Pacífico ecuatorial denominado El Niño, donde la fase de enfriamiento recibe el nombre de La Niña.
Este fenómeno, en sus manifestaciones más intensas, provoca estragos en la zona intertropical y ecuatorial debido a las intensas lluvias, afectando principalmente a la región costera del Pacífico de América del Sur. Se produce el desplazamiento zonal de la piscina caliente hacia el Este Ecuatorial del Pacífico y se alcanza la fase de El Niño. Bajo esta condición la temperatura superficial excede los 20 °C y la termoclina alcanza 50 m de profundidad.
Por efectos de la radiación solar, las temperaturas superficiales en la piscina caliente aumentan linealmente con la nubosidad hasta que alcanzan los 28 °C. En este punto la cobertura de nubes es tal que la influencia de la radiación solar es mínima. Este efecto termostático fue posteriormente entendido como un mecanismo de retroalimentación en el que participa todo el Pacífico tropical y las aguas profundas jugarían un papel importante.
Aparentemente existirían dos regímenes a escalas de los miles de años, uno cálido y permanente, y otro frío en el que se alternarán las fases de El Niño y La Niña; a esto se suma el fenómeno multidecadal (entre 20 y 30 años) conocido como la Oscilación Decadal del Pacífico (PDO por sus siglas en inglés) y que es considerado como un fenómeno de El Niño extendido.
Las aguas más cálidas de los océanos normalmente están confinadas al Pacífico occidental por los vientos que soplan de este a oeste, empujando las aguas más cálidas hacia Indonesia y Australia. Los científicos todavía están buscando una respuesta a porqué sucede esto, pero la desaceleración de estos vientos puede durar semanas o meses. El fenómeno de El Niño ocurre cada dos a siete años en intensidad variable, y las aguas del Pacífico oriental pueden estar hasta 4 grados Celsius más cálidas de lo normal.
En concreto, se prevé que haya una gran probabilidad de que este fenómeno, que calienta las aguas oceánicas por encima de lo normal, se presente en Colombia con una intensidad muy fuerte entre noviembre y diciembre de 2026 y enero de 2027. El Niño supone un elevado contenido de calor superficial en el océano y la atmósfera, y se fortalecerá durante el segundo semestre de 2026, con especial intensidad hacia finales de este año e inicios de 2027.
Las principales consecuencias de este fenómeno serán especialmente intensas en las regiones andinas, caribeñas y pacíficas, y se esperan aumentos de temperatura, reducciones en el abastecimiento de agua y un deterioro de la calidad del aire.
Ante estas previsiones, las peores en más de medio siglo, existe la necesidad de actuar de manera urgente con medidas como la prevención de incendios forestales y el monitoreo ambiental.
De igual forma se debe instar a las autoridades y comunidades a activar sus planes de contingencia y a fortalecer las medidas de gestión del agua para reducir riesgos y proteger vidas.
Esta confirmación ratifica la importancia de actuar de manera urgente; se debe implementar, desde el sector ambiental, medidas concretas para entes territoriales, autoridades ambientales, ciudadanía y sector privado, como una de las principales razones para comenzar a mitigar el impacto de este fenómeno ambiental.