Proteger el agua: una forma de enfrentar el cambio climático en Magdalena

Canal en Prado Sevilla, Zona Bananera. Dora Milena Zapata/WWF-Colombia

Medio Ambiente
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Desde 2016, la Plataforma de Cooperación y Custodia del Agua reúne a organizaciones públicas y privadas, y a comunidades de las cuencas de los ríos Frío y Sevilla para sumar esfuerzos frente a impactos climáticos, cada vez más frecuentes, como inundaciones e incendios de cobertura vegetal.

El pasado diciembre el Ideam declaró oficialmente el inicio de la temporada seca en Colombia con la llegada del fenómeno de El Niño que irá hasta mediados de marzo. Departamentos como Magdalena ya sufren los efectos de esta sequía. En el primer mes de 2020 se presentaron más de 40 incendios forestales; algunos de ellos en el municipio Zona Bananera que, junto con Ciénaga, constituyen gran parte de las cuencas de los ríos Frío y Sevilla.

Estos ríos son cruciales para el equilibrio ecológico de la Ciénaga Grande por su aporte de agua dulce. Además son clave para el desarrollo económico y el bienestar social de esta región, de gran actividad agroindustrial muy representativas en el mercado de la palma y el banano. Además, es la principal fuente de agua para 132.000 personas en la región.
La situación contrasta con los desastres provocados por inundaciones como la ocurrida el pasado 30 de septiembre en San Pedro de la Sierra, corregimiento de Ciénaga: un torrencial aguacero con efectos cuenca abajo. La creciente súbita del río Frío generó inundaciones en el balneario Julio Zawady y otras veredas del corregimiento de Riofrío (Zona Bananera). El río, literalmente, se metió a las casas de más de 600 familias y se afectaron cultivos de la zona.
Orillas del río Sevilla Dora Milena Zapata/WWF-Colombia
Orillas del río Sevilla Dora Milena Zapata/WWF-Colombia
“Las inundaciones son un problema muy grave para nosotros. Hace un tiempo la comunidad metió una máquina para dragar, pero nos tiraron la Policía porque es ilegal. Nos sentimos desamparados, nadie nos ayuda”, aseguró Lucelys Bolaños, representante legal de la vereda La Unión, en el corregimiento de Sevillano en Ciénaga, Magdalena. “La tala alrededor de la ronda de los ríos debilita el dique. Nosotros lo habíamos reforzado con sacos, pero la creciente fue tan fuerte que se los llevó. Afortunadamente no hubo muertes”.

Para Kareen Cuello, de la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (Asbama), lo que sucedió en Riofrío hace tres meses es un suceso normal que se presenta de manera cíclica en Zona Bananera y en la región, como consecuencia de la desregulación hídrica de las cuencas. El Magdalena y, en general, la región Caribe colombiana, tiene dos temporadas secas y dos lluviosas, al año. Según Cuello, la segunda temporada de lluvias, entre septiembre y noviembre, solía ser más marcada, pero debido al cambio climático ahora tiene un ciclo más corto.
Ejercicios prácticos para la medición del causal ambiental en el río Sevilla. Dora Milena Zapata/WWF-Colombia
Ejercicios prácticos para la medición del causal ambiental en el río Sevilla. Dora Milena Zapata/WWF-Colombia
Precisamente, con el propósito de tomar acciones que contribuyan a la conservación y sostenibilidad del agua en la región que, a la vez, permitan hacerle frente a la variabilidad climática, surgió la Plataforma de Cooperación y Custodia del Agua de las cuencas de los ríos Frío y Sevilla. Este escenario de participación y articulación reúne a 19 instituciones públicas, organizaciones privadas, academia y representantes de las comunidades de las cuencas media y baja.
Pescadores en faena en cercanías de manglares. Ciénaga Grande de Santa Marta. Tatiana Rodríguez/WWF-Colombia
Pescadores en faena en cercanías de manglares. Ciénaga Grande de Santa Marta. Tatiana Rodríguez/WWF-Colombia

Un sistema de alertas tempranas

La crisis climática amerita ir más allá de la atención a emergencias y la ayuda humanitaria temporal. Es necesario dar respuesta a los problemas de fondo. Para ello, la Plataforma ha propuesto algunas acciones. Una de ellas es desarollar un sistema de alertas tempranas en las cuencas de los ríos Frío y Sevilla. Este sistema constituye una medida de adaptación que ayuda a las comunidades a prepararse ante los impactos cada vez más frecuentes del cambio climático; y, además, le permite a las administraciones municipales y a los sectores agroproductivos ahorrar recursos a largo plazo, proteger vidas humanas y garantizar economías sostenibles.
Taller en Riofrío sobre gestión de riesgos y sistema de alertas tempranas en las cuencas media y baja de los ríos Frío y Sevilla. Dora Milena Zapata/WWF-Colombia
Taller en Riofrío sobre gestión de riesgos y sistema de alertas tempranas en las cuencas media y baja de los ríos Frío y Sevilla. Dora Milena Zapata/WWF-Colombia
Dora Milena Zapata, especialista en Gobernanza de WWF, explica la importancia de este tipo de iniciativas. “Desde la Plataforma, se pueden promover la articulación de actores y el fortalecimiento de capacidades, sobre todo, de las comunidades, a través de una red comunitaria formal que cuente con herramientas físicas, de comunicación y conocimiento para afrontar mejor estas situaciones”, comentó.

Es fundamental conocer la dinámica de los ríos permanentemente, monitorearlos y articular este ejercicio con tecnologías y aplicaciones sencillas, pero eficaces, para administrar las alertas y hacer una adecuada gestión del riesgo.


Conocer el caudal ambiental para tomar mejores decisiones

Otra de las acciones impulsadas desde la Plataforma es la medición del caudal ambiental de estas cuencas, con el apoyo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), el IDEAM, Corpamag y WWF. De acuerdo con el MADS, el caudal ambiental evalúa el volumen de agua necesario, en términos de régimen y calidad, para mantener el funcionamiento y la resiliencia de los ecosistemas acuáticos y la provisión de servicios ecosistémicos; es decir, que dicho volumen de agua, además del sostenimiento del ecosistema, asegure e integre la agricultura, la industria y los núcleos urbanos.
Ciénaga Grande de Santa Marta. Tatiana Rodríguez/WWF-Colombia
Ciénaga Grande de Santa Marta. Tatiana Rodríguez/WWF-Colombia

Con el fin de implementar la metodología para su estimación, diseñada por MADS e IDEAM, se han realizado talleres con el grupo técnico a cargo, se tomaron muestras en ambos ríos, se compartieron avances del proceso y se articularon entidades y actores comunitarios que hacen parte de la Plataforma. Ahora, en el primer trimestre de 2020, se realizarán análisis biológicos y de calidad de agua y así se establecerán los caudales mínimos para cada uso del agua en estos ríos.
Taller en Riofrío sobre gestión de riesgos y sistema de alertas tempranas en las cuencas media y baja de los ríos Frío y Sevilla. Dora Milena Zapata/WWF-Colombia
Taller en Riofrío sobre gestión de riesgos y sistema de alertas tempranas en las cuencas media y baja de los ríos Frío y Sevilla. Dora Milena Zapata/WWF-Colombia
Calcular el caudal ambiental aporta significativamente a la gestión integral de este recurso, pues se convierte en un insumo para la formulación e implementación de instrumentos de planificación como los Planes de Ordenación y Manejo de Cuencas Hidrográficas -POMCA- y los Planes de Ordenamiento del Recurso Hídrico (PORH), explicó Luis Sepúlveda, profesional especializado de la Oficina de Planeación de Corpamag.
Amanecer en la Ciénaga Grande de Santa Marta. Tatiana Rodríguez/WWF-Colombia
Amanecer en la Ciénaga Grande de Santa Marta. Tatiana Rodríguez/WWF-Colombia

De igual manera, “la Corporación tiene el compromiso y función de administrar los recursos naturales a través de instrumentos como los permisos, concesiones y licencias ambientales, las cuales tendrán mayor soporte técnico gracias a la toda la información que se recolecte sobre los ríos y las comunidades que se benefician de él”, enfatizó Sepúlveda.

Lucelys Bolaños explica la importancia de este espacio y de la unión de múltiples actores: “Me gusta lo que hace la Plataforma porque nos enseña cómo debemos enfrentar estas situaciones, cómo debemos cuidar el río; pero ahora necesitamos más acción, que las entidades responsables de llevar a cabo todas estas acciones trabajen de la mano con nosotros. Todas las entidades deben participar. Si no nos unimos, siempre tendremos los mismos problemas, no podremos salvarnos de ningún desastre”, aseguró. 
Pescador en faena. Ciénaga Grande de Santa Marta. Tatiana Rodríguez/WWF-Colombia
Pescador en faena. Ciénaga Grande de Santa Marta. Tatiana Rodríguez/WWF-Colombia

Los ríos Frío y Sevilla son fundamentales para el equilibrio de la Ciénaga Grande de Santa Marta, abasteciendo con su caudal de agua dulce a la laguna que también se sostiene con el agua salada, creando un ecosistema único.

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