El Mundo trata de frenar el cambio climático

Brad Smith.

Medio Ambiente
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Gobiernos del mundo, grandes y pequeñas empresas están conectándose en torno al fenómeno el cambio climático.

Las empresas de todo el mundo deben "confrontar los riesgos y aprovechar las oportunidades" de la crisis climática para ser sostenibles a largo plazo, fue el mensaje de John Drzik, presidente de la consultora Marsh & McLennan Insights, al presentar el informe Riesgos Globales 2020 del Foro Económico Mundial (FEM).
Drzik dijo que las compañías deben "adaptarse a los efectos" del cambio climático en la agricultura, infraestructuras o las líneas de suministro y también contribuir a combatirlos, por ejemplo con la reducción de emisiones, dependiendo del sector, o con inversiones "verdes".

El plan de Microsoft para convertirse en una de las primeras grandes empresas en ser "carbono negativa" pasa fundamentalmente por una reducción de los gases de efecto invernadero actualmente emitidos y por un incremento de la inversión en bonos de carbono.
Ante este panorama algunas multinacionales ya están dispuestas a dar un giro radical a sus políticas y que están relacionadas con el tema de la sostenibilidad ambiental.
Una de estas empresas que ha dado ese ‘gran salto’ es Microsoft, que creará incentivos económicos para que sus proveedores se impliquen en la lucha contra el cambio climático y le ayuden así en su ambicioso objetivo de convertirse en una empresa "carbono negativa" en 2030, explicó en una entrevista con EFE su presidente, Brad Smith.

La empresa de Redmond (estado de Washington, EE.UU.) ha anunciado un plan para, a partir de 2030, eliminar de la atmósfera más dióxido de carbono del que emite y contribuir así a los esfuerzos globales de lucha contra el cambio climático.

EFE: Microsoft se ha comprometido a hacer de la reducción del dióxido de carbono un aspecto explícito en sus procesos de compras. ¿Qué implica eso de forma inmediata para sus proveedores?
Brad Smith: “Es algo que vamos a empezar a implementar en julio de 2021. Hasta entonces, nos hemos dado un poco de tiempo para lidiar con las distintas especificidades, puesto que es un proceso del que queremos hablar con nuestros proveedores antes de implementarlo y que deban cumplirlo”.

EFE: ¿Y cómo se conseguirá eso?
BS: “Creo que veremos por lo menos tres cosas. La primera es que queremos desarrollar una manera estandarizada de medir sus emisiones (de los proveedores) de dióxido de carbono. Ahora mismo tenemos buenos datos, pero creemos que sería mejor si todo el mundo usase la misma metodología. La segunda es que queremos que los proveedores se fijen objetivos para la reducción de emisiones, como hemos hecho nosotros. Y finalmente, crearemos incentivos económicos para animarles a cumplir con esos objetivos”.




EFE: Hablemos un poco de cifras. Para 2050, Microsoft se ha comprometido a "haber retirado" de la atmósfera una cantidad equivalente a todo el dióxido de carbono emitido por sus actividades o actividades relacionadas desde que fue fundada como empresa en 1975. ¿Cuál es esa cantidad?

BS: Estimamos que si a partir de 2030, cada año logramos un 5 % de "carbono negativo", es decir, retiramos de la atmósfera un 5 % más de carbono del que emitimos, en veinte años habremos logrado retirar una cantidad equivalente a todo lo generado desde nuestra fundación.

Más que los ingresos y dividendos, el tema pasa por el clima

Los líderes políticos están presionando a los inversores para que se esfuercen más por garantizar que sus decisiones en materia de carteras de inversión ayuden a cumplir los objetivos del Acuerdo de París de 2015 para combatir el cambio climático, cuyo fin es reducir el impacto del calentamiento del planeta por debajo de 2 grados centígrados, preferiblemente a 1,5 grados.
Un grupo de diversas aseguradoras y fondos de pensiones, muchos de los cuales están presentes en Davos que inició ayer para la reunión anual del Foro Económico Mundial, sostiene que parte de la respuesta pasa por un nuevo “registro de la temperatura” que dé una idea de cómo sus inversiones están contribuyendo al cambio climático.
Una sola medición, dicen, podría ayudarlos a trasladar el capital desde los sectores altamente contaminantes de la economía mundial, los cuales probablemente se verán afectados financieramente, a las empresas más verdes que están preparadas para obtener beneficios.

El Foro Económico que se lleva a cabo en Davos entrega esta versión una dinámica enfocada a los problemas ambientales y los propósitos de la economía mundial para contrarrestarlos.
Hasta ahora, la medición de la temperatura sólo ha sido adoptada por unas pocas instituciones financieras en todo el mundo, pero la atención que ha generado pone de manifiesto cómo la preocupación de los inversores sobre el riesgo climático está ocupando al fin un lugar central en las tendencias financieras.
El gestor de activos Standard Life Aberdeen, la aseguradora alemana Munich Re, así como sus rivales suizos Swiss Re y Zurich Insurance dijeron que están considerando la posibilidad de asignar marcadores de temperatura a sus carteras.
Los marcadores de temperatura son una de las varias iniciativas tomadas por los inversores surgidas en los últimos años, a medida que las autoridades políticas aumentan la presión sobre el sector financiero para acelerar el cambio.
Los inversores han tratado de dar con un sistema comparativo más simple: la cantidad de gases de efecto invernadero que una empresa produce. Cada vez más empresas estiman su “intensidad de carbono” basándose en la relación entre emisiones e ingresos.
Sin embargo, la medición del impacto en la temperatura de una cartera de activos requiere de cálculos más complejos, incluyendo la forma en que las empresas contribuyen a las emisiones globales y su plan de reducciones a lo largo del tiempo.