Si se supone que una rotonda es una construcción vial diseñada para facilitar el flujo vehicular en las intersecciones entre carreteras y reducir el peligro de accidentes, paradójicamente la recién construida sobre la carrera Cuarta en El Rodadero parece que no fue elaborada para esa función.
A esto se le suma que, no existen paradero de buses autorizados por lo que a los ‘buseteros’ les toca improvisar para recoger los pasajeros lo que obstruye la movilidad provocando trancones frecuentemente puesto que la vía debido a los trabajos quedó angosta.
No nos queremos imaginar el ‘arroz con mango’ que sin duda equivocarnos se va a presentar durante la temporada turística que ya arranca. ¿Será igual o peor que el ‘tira y jala’ que hubo en las vacaciones de fin de año? ¿quién responderá por esta ‘joya’ de la construcción? Fotos Ly Eric Amasifuen