Con "decretazos" termina el Gobierno de Gustavo Petro

Columnas de Opinión
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Estamos todos los colombianos y los extranjeros residentes en el país en el tiempo de la agonía de un pésimo mandato presidencial que sepultó el sistema de salud  y el comienzo del nuevo gobernante, Abelardo De La Espriella Otero.

Gustavo Petro dedicó sus últimos días a divulgar "decretazos" y a realizar  muchísimos  nombramientos con lo cual dejó el orden presupuestal del país descuadrado o, como solían decir las viejas generaciones, con  la olla de la economía estatal sin fondo, situación que ahora es peor que raspada.

Es indiscutible que al actual mandatario de los colombianos ejercerá como gobernante hasta el próximo 7 de agosto, pero es válido sostener que sus últimas decisiones son lamentables y en la agonía de sus funciones está emitiendo "decretazos" de diversa índole que Abelardo De La Espriella Otero, como nuevo presidente, tendrá que revisar en forma consciente.

Además, está demasiado claro que con la elección del nuevo mandatario de los colombianos se inició el tiempo para arreglar, corregir o componer los innumerables equívocos y  errores del actual presidente Gustavo Petro a quien solo le restan muy pocos días de su mandato constitucional.

El presidente electo tiene a su haber muchas labores por ejecutar  y con consensos en el Congreso y las bases que le otorga  la Constitución las podrá realizar en favor de todos los colombianos y extranjeros residentes en Colombia.

La mayoría de los colombianos estamos seguros que una de las principales  gestiones,  por parte del entrante presidente, es arreglar en forma inmediata el malogrado sistema de la salud al que lo llevó la administración petrista y al que el propio Gustavo Petro le dio sepultura con el famoso "Shu, Shu, Shu".

Otro asunto grave por recomponer es el de la absurda mentira del mandatario colombiano al insistir en lograr la paz total, ante lo anterior el próximo presidente sí  debe procurar la pacificación en el país con los grupos de alzados en armas que demuestren y aporten muestras de quererla.

También para el  nuevo mandatario Abelardo De La Espriellla Otero, está en el nivel de urgente la disposición de aumento del pie de fuerza en la Policía Nacional y adoptar métodos generales de seguridad ciudadana en todas las regiones; las marchas, manifestaciones y protestas en Bogotá y otras importantes ciudades no deben convertirse en hechos que alteren el orden público.  

Además, otros asuntos prioritarios del entrante presidente son frenar como sea  la inmoralidad en la administración pública; igualmente corregir las fallas en la justicia y los graves problemas de hacinamiento y otras situaciones en las cárceles colombianas.

Otro  equívoco del gobierno de Gustavo Petro  fue no autorizar recursos para otorgar créditos y becas a través de la entidad "Colfuturo"; la nueva administración tendrá que arreglar esta malograda orden.

Finalmente y con absoluta seguridad la mayoría de colombianos tenemos claro que Gustavo Petro  prometió mucho y no cumplió mayor cosa; ahora anhelamos un presidente que no aspire a gobernar a punta de mensajes por Twitter, que los consejos de ministros no se conviertan en espectáculos grotescos entre los participantes y que vuelvan a realizarse en forma privada; además que no viaje tanto, que se interese más por los problemas nacionales y que sus intervenciones públicas,  a través de los canales de la televisión, no sean tan frecuentes ni extensas.

Columna de Opinión e-mail: jgiraldoacevedo@yahoo.es