Las pasadas elecciones presidenciales ratificaron la tradición histórica de los colombianos de respetar y cumplir con la cita democrática, de acuerdo con lo dispuesto con las autoridades nacionales y electorales que aseguraron una jornada transparente y diáfana, que sirvió para que los votantes acudieran en masa a los puestos de votación, en forma segura y positiva.
Y así transcurrió el período de preconteo, según lo establecido por el Consejo Nacional Electoral, CNE, que acreditó a 1.188 actores electorales nacionales e internacionales, quienes se encargaron de ejercer funciones de auditoría de sistemas y observación en la jornada de elecciones. Esta cifra consolida una de las arquitecturas de control y verificación más amplias de los ejercicios democráticos recientes, pues reafirmó el compromiso de la máxima autoridad electoral con la transparencia, la trazabilidad y las garantías para todos los actores políticos y la ciudadanía, desvirtuando “las pataletas de ahogado” de Iván Cepeda Castro, del partido Pacto Histórico, que insiste en este periodo de los escrutinios electorales de un posible fraude, narrativa que quieren formar para empañar la pasada elección que transcurrieron en completa calma y en paz.
En ese sentido, auditores de 14 organizaciones, siete misiones internacionales y la observación ciudadana nacional acompañaron no solo el desarrollo del calendario electoral, sino también siguen acompañado el proceso que se vive en la actualidad, en donde se debe entregar la credencial a Abelardo De La Espriella, como presidente electo para el cuatrienio presidencial de 2026 al 2028.
Las acreditaciones que entregó el CNE cubrieron tres frentes complementarios: la auditoría técnica de los sistemas electorales, la observación internacional y la observación nacional. Esta estructura permitió que el proceso fuese verificado de manera simultánea por organizaciones de distinto origen político, misiones diplomáticas, organismos multilaterales y veedurías ciudadanas especializadas; por ende, no hay duda alguna del triunfo del candidato del partido Defensores de la Patria, como el próximo presidente de la república, a relevar en el cargo a Gustavo Petro Urrego, el próximo 7 de agosto.
La Misión de Observación Electoral, MOE, una de las organizaciones más representativas en certificar procesos electorales en el mundo, confirmó lunes que la segunda vuelta presidencial colombiana, fue ganada por el candidato Abelardo De La Espriella y que el conteo preliminar se desarrolló en forma tranquila y pacífica, aunque identificó algunos casos de constreñimiento que limitaron el voto.
Esta ratificación de un proceso limpio y transparente, se hizo en el marco de la observación electoral de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en donde el CNE, el Ejército colombiano, la Policía Nacional, Registraduría, Procuraduría y la Defensoría del Pueblo, desarrollaron una jornada en forma tranquila y pacífica, dentro de la normalidad, sin incidentes significativos también gracias a la copiosa y multitudinaria presencia de votantes en puesto de votación que fueron atendidos en forma ágil y profesional, por los jurados de votación y por el personal desplegado para atender cualquier inquietud que se presentase en el momento de introducir el voto en las urnas.
La MOE reafirmó que el ganador de las elecciones, según el conteo preliminar o preconteo fue De La Espriella con 12,9 millones de votos frente a los 12,7 millones obtenidos por el izquierdista Iván Cepeda, imponiéndose por más de 250 mil sufragios.Otros de los aspectos a destacar es que la Misión no observó de manera directa casos o indicios de compra de votos y lo que se está denunciando al respecto, en todo caso, debe ser investigado por las autoridades competentes; pero, mientras tanto, para mañana jueves se espera la proclamación de Abelardo De La Espriella, como presidente electo para el periodo 2026-2030.
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