Un proyecto de ley para proteger el derecho de los padres a elegir la educación sexual de sus hijos fue aprobado este miércoles 19 de abril en su primer debate en la Comisión Sexta de la Cámara de Representantes de Colombia.
La iniciativa, llamada Ley 'los padres eligen', fue presentada por el representante Luis Miguel López Aristizábal y por los senadores Óscar Mauricio Giraldo, Manuel Antonio Virgüez, Nicolás Albeiro Echeverri, Carlos Eduardo Guevara y Nadya Blel Scaf.
El objetivo es asegurar el derecho de los padres “de educar a sus hijos menores de edad, a fin de que estos últimos reciban una educación sexual que sea acorde con sus convicciones, al interior de los establecimientos educativos públicos y privados”, señala el proyecto en su primer artículo.
En su exposición de motivos, los autores recuerdan que la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitución de Colombia reconocen el derecho de los padres a escoger el tipo de formación para sus hijos.
“La educación para la sexualidad es algo necesario, sin embargo, no son ni el Estado ni la sociedad, sino los padres, los responsables”, indica el proyecto de ley ordinaria.
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En ese sentido, entre los puntos más saltantes de la iniciativa está la obligación de los centros educativos de informar, durante el primer mes del año escolar, sobre los contenidos que se impartirán a los alumnos, para que los padres indiquen si aprueban la asistencia de sus hijos a dichas clases.
La ponencia de la Ley Los padres eligen estuvo a cargo de la representante Ingrid Marlen Sogamoso, miembro de la Comisión Sexta.
En un video difundido en su cuenta de Twitter, el congresista López Aristizábal recordó ayer que en Colombia existe educación sexual desde hace 30 años, “pero hoy podríamos decir que no ha funcionado”.
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Y es que el tema del aborto en Colombia ha generado un sinnúmero de acciones y reacciones por parte de los ciudadanos; una de ellas fue la de un sacerdote de 67 años, quien acude constantemente a la puerta de un centro de abortos en Bogotá, para rezar por la vida de los bebés no nacidos, y está dispuesto siempre a conversar con las mujeres para que no recurran a esta práctica.
Se trata del P. Van Allen Hager, miembro de los Misioneros de la Consolata, que llegó a Colombia hace unos quince años desde su natal Estados Unidos, donde ya había adquirido la convicción de rezar por el fin del aborto.
En conversación con ACI Prensa, el sacerdote contó que en 1996 se unió a las campañas de oración a favor de la vida de los no nacidos. Uno de los motivos que lo inspiró a participar es la historia de su abuela, quien quedó embarazada de su padre producto de una violación. “Ella decidió tenerlo en vez de abortar”, enfatizó.
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Sobre su acercamiento al movimiento provida, el P. Van Allen Hager relató que esto ocurrió cuando su abuela trabajaba en Nueva Jersey (Estados Unidos), donde un día hubo una manifestación cerca de su casa.
“Yo no sabía nada del movimiento provida en ese momento, pero me fui a investigar y, por la gracia de Dios, empecé en 1996 a rezar regularmente en defensa de las víctimas del aborto”, afirmó.
Mientras el sacerdote estadounidense reza, otros voluntarios de 40 Días por la Vida lo acompañan con sus oraciones desde la acera de enfrente.
Luego de que la Corte Constitucional despenalizara el aborto en Colombia en 2006, los establecimientos que ofrecen esta práctica han ido aumentando en varias ciudades. En Bogotá, además de Oriéntame, está Profamilia, a donde también han llegado los voluntarios de 40 Días por la Vida.
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Entre ellas está Denisse Lorena Cárdenas, una joven que llegó desde Santander y que, además de ser penalista, ha estudiado genética.
“Nuestra principal arma es la oración. Así como Nuestro Señor Jesús nos enseñó: la oración y el ayuno. Lo que se requiere como tal es un apoyo desde la fecundación y por supuesto una educación y más amor en las familias, como los valores cristianos nos lo enseñan”, afirmó la joven provida.
Por su parte, el P. Van Allen Hager señaló que Colombia tiene el reto de cambiar las decisiones judiciales “que permiten matar a los niños no nacidos”. “Ya en Estados Unidos hemos alcanzado cambiar las leyes que permiten matar a los niños no nacidos, y creo que en Colombia hace mucha falta”, indicó.