Tras perder las elecciones de 2021 frente a Castillo, Fujimori denunció un fraude, del que no presentó pruebas contundentes y que ningún organismo de observación electoral internacional avaló.
Lima (EFE).- A los 50 años y tras haber perdido tres elecciones presidenciales consecutivas, Keiko Fujimori vuelve a postularse por cuarta vez con el objetivo de reivindicar el legado de su padre, en unos comicios en los que nuevamente figura entre las favoritas para avanzar a la segunda vuelta, instancia en la que fue derrotada en las ocasiones anteriores.
La hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) perdió frente a Ollanta Humala (2011), Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Pedro Castillo (2021), las dos últimas por un exiguo margen de apenas 40.000 votos que le llevó a no reconocer su derrota y denunciar sin pruebas “fraude”.
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A diferencia los anteriores comicios, Fujimori llega a esta cita sin su padre, fallecido en septiembre de 2024; sin su esposo y padre de sus dos hijas, el estadounidense Mark Vito Vilanella, del que se divorció en 2022; y librada, gracias a una sentencia del Tribunal Constitucional, de un juicio donde estaba acusada por lavado de dinero en la financiación irregular de sus anteriores campañas electorales.
Las encuestas publicadas hasta el pasado domingo, un día antes del inicio de la prohibición de su difusión que establece la ley peruana, señalaban que la candidata derechista lideraba las preferencias, seguida por el cómico Carlos Álvarez y el exalcalde ultraconservador de Lima Rafael López Aliaga.